26 de noviembre 2012 - 00:00

Dilma pone la lupa en otra célula corrupta en el PT

Dilma Rousseff
Dilma Rousseff
Brasilia - Un nuevo escándalo de corrupción en el seno del Gobierno brasileño tiene sus orígenes una vez más en el Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y de la actual mandataria, Dilma Rousseff, y está encarnado en figuras claves y llenas de poder de ambas administraciones.

En este caso se trata de la ahora exjefa del Gabinete regional de la Presidencia de la República en San Pablo, Rosemary Noronha, quien fue separada el viernes de su cargo junto a otras 17 personas, entre ellas dos directores de agencias reguladoras, en el marco de la Operación Porto Seguro de la Policía Federal.

Noronha fue secretaria de Lula da Silva y fue indicada por el exmandatario para dirigir la Oficina de la Presidencia en San Pablo. Antes de ser auxiliar de primera línea de Lula, la ahora acusada de integrar una red ilegal infiltrada en el Gobierno para obtener laudos técnicos falsos a favor de ciertas empresas a cambio de dinero, fue asesora, durante doce años, del también referente del PT José Dirceu, recientemente condenado a casi once años de prisión por corrupción.

A propósito de su estrecho vínculo con Dirceu, el diario Folha de Sao Paulo aseguró en su edición de ayer que el viernes por la mañana, cuando su casa y su oficina fueron allanadas por la Policía, lo primero que hizo Noronha fue llamar al exministro de Lula para pedirle ayuda. No obstante, según el rotativo, el histórico dirigente le respondió que no podía hacer nada.

Citando declaraciones de los efectivos que realizaron las requisas, el medio afirma que Noronha también llamó al ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien según los policías no atendió el llamado.

Además de «Rose», como es conocida la poderosa exasesora de Lula y Dirceu, «cayeron» en el marco del operativo el ahora exdirector de la Agencia Nacional de Aguas (ANA), Paulo Rodrigues Vieira, y su hermano Rubens Carlos Rodrigues, director de Infraestructura Aeroportuaria de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC). Ambos habían sido nombrados por ella para ocupar los cargos que resultaron claves para la maniobra delictiva.

Así como ocurrió en el caso del esquema de corrupción que sacudió el primer Gobierno de Lula da Silva, cuando fue revelada la existencia de una sofisticada red comandada por Dirceu para desviar dinero público y «comprar» votos de legisladores, en esta oportunidad también se habla de «cuadrilla» y «crimen organizado».

Según explicó el superintendente de la Policía Federal en San Pablo, Roberto Troncon Filho, las investigaciones iniciadas en 2011 a partir de la denuncia de un exfuncionario del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) -quien aseguró haber recibido un intento de soborno por parte de un abogado para emitir laudos técnicos favorables a una empresa a cambio de 300.000 reales (unos 150.000 dólares)- demostraron, a medida que avanzaban, que no se trataba de un caso de corrupción aislado, sino de una organización.

Según O Globo, el asunto generó fuerte tensión en el Palacio del Planalto, donde la presidenta Rousseff llamó en carácter urgente al ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo -quien fue obligado a abandonar una reunión con autoridades del Mercosur para viajar a Brasilia-, y al ministro de AGU, Luís Inácio Adams. Ambos deberán explicarle a la mandataria la vinculación de sus subordinados con el nuevo caso de corrupción organizada que estalla en un Gobierno petista.

Agencia DPA

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