7 de agosto 2014 - 00:00

Dilma salió a mostrarse como la única garante de Mercosur fuerte

“Dejen de culpar al Mercosur” por la demora en las negociaciones comerciales con la Unión Europea, dijo Dilma Rousseff en una reunión con empresarios agrícolas y con sus principales rivales electorales.
“Dejen de culpar al Mercosur” por la demora en las negociaciones comerciales con la Unión Europea, dijo Dilma Rousseff en una reunión con empresarios agrícolas y con sus principales rivales electorales.
Brasilia - Complicada por una creciente ola de críticas al rol de Brasil en el Mercosur y de reclamos empresariales y políticos para diluirlo en una poco expresiva zona de libre comercio, la presidenta Dilma Rousseff pasó ayer finalmente a la ofensiva y se presentó como la única garante de la continuidad de un bloque regional fuerte en los comicios de octubre.

Así, la mandataria, que busca su reelección, salió a defender activamente al Mercosur de la desconfianza de sus dos principales rivales, el socialdemócrata Aécio Neves y el socialista Eduardo Campos, que exigen más "independencia" comercial frente a un bloque que consideran proteccionista y demasiado volcado a la izquierda en lo ideológico.

Las encuestas indican que Dilma y Neves pasarán a una segunda vuelta en la que la mandataria es favorita, pero no tiene ninguna garantía de triunfo.

Los tres candidatos con mayor intención de voto en los sondeos participaron en un encuentro promovido por la Confederación Nacional de Agricultura (CNA) para debatir el futuro de ese sector, que es responsable por el 44% de las exportaciones brasileñas y exige una mayor apertura comercial para mejorar su posición en los mercados mundiales.

Los empresarios del campo también aspiran a que el Mercosur, formado por la Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela, finalmente concrete el acuerdo comercial que negocia sin éxito desde hace 15 años con la Unión Europea (UE).

Esa misma demanda del sector privado había surgido la semana pasada, durante un encuentro de los tres candidatos con empresarios industriales.

Tal como en esa ocasión, Neves y Campos respaldaron al sector agrícola y, en ambos casos, atribuyeron la falta de acuerdos comerciales a las "trabas" que el Mercosur impone, el Gobierno de Rousseff "acepta", y que impiden a sus socios negociar pactos en forma individual, lo que liquidaría al bloque como una unión aduanera, algo que preocupa a la Argentina.

El candidato socialdemócrata fue más directo en sus críticas y sostuvo que el actual Gobierno está sujeto a las "amarras" que suponen "vecinos con los que Brasil se alinea en términos ideológicos" y que le "hacen perder mercados".

Según dijo Neves, Brasil debe promover una flexibilización de las normas del Mercosur a fin de tener "libertad comercial", "abrir un poco más su economía" y llegar a "nuevos mercados".

"Que paren de culparnos a nosotros, porque estamos listos", dijo Rousseff sobre la oferta que el Mercosur debe presentar a la UE para retomar las negociaciones. Según la presidenta, la condición es que las ofertas de ambas partes sean presentadas al mismo tiempo, y la UE "aún no concluyó la suya".

Aseguró que "en Francia, Hungría e Irlanda" hay "problemas de apoyo" y también dijo que sectores de la política europea sostienen que parte de la crisis que sufre el bloque comunitario se debe a su apertura comercial.

Rousseff indicó que el Mercosur, "después de mucho esfuerzo, llegó a una oferta que muchos creían que no se alcanzaría", pero apuntó que ahora la UE "tiene que terminar la suya" y reiteró que tanto en Brasil como en sus socios del bloque hay plena voluntad de acuerdo.

Según los últimos sondeos, Rousseff obtendría una apretada victoria de cinco puntos en segunda vuelta sobre Neves, que contaría con el respaldo de Campos.

Agencias EFE, AFP y Brasil247,


y Ámbito Financiero

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