Directorio K vuelve a sesionar en Diputados por orden de Cristina

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El despacho que fue de Néstor Kirchner en el tercer piso del Congreso, en el ala Diputados, y desde hace un tiempo convertido en Sala de la Juventud, se volvió últimamente en una suerte de sede paralela (la oficial según quienes lo visitan) del PJ. Y esta semana volverá a serlo.

Allí se reunirá otra vez lo que algunos gustan llamar la Secretaría de Movilización del kirchnerismo.

Se sabe que en la era Kirchner todo organigrama, administrativo o partidario, tiene dos esquemas: uno formal con cargos y nombramientos, y otro real con roles que se cumplen.

Y ésta no esa la excepción. Sucede con los ministerios donde los secretarios y subsecretarios son más ministros que sus jefes y también en el peronismo.

El selecto grupo que anima cada martes o jueves (según venga la semana) la reunión de ese directorio del kirchnerismo en el tercer piso del palacio apurará esta semana la definición de los actos para recordar el 27 de octubre el segundo aniversario de la muerte de Néstor Kirchner.

Restrictivos

Allí se reúnen normalmente Agustín Rossi, presidente del bloque de Diputados, que sólo tiene que cruzar el pasillo para llegar a ese salón; Edgardo Depetri, Martín Sabbatella, Fernando «Chino» Navarro, Andrés «Cuervo» Larroque por La Cámpora; Julián Domínguez, jefe de Diputados, y representantes del Kolina de Alicia Kirchner.

En estas últimas reuniones, la convocatoria comenzó a ser más restrictiva, a diferencia de los primeros encuentros cuando con más amplitud se había instalado allí una suerte de «brain storming» semanal sobre las distintas estrategias para enfrentar en la calle el tema de la reforma constitucional y la re-reelección.

Como ya se relató, estos encuentros siguen un protocolo clásico: una vez dentro de las exoficinas de Néstor Kirchner, asesores y secretarias se retiran y obviamente rige pacto de silencio. Está claro que cualquiera de estas reuniones, sea cual fuere el tema que toca en la semana, cuenta siempre con la bendición presidencial, casi una orden de dar un consejo en cada ocasión.

Apuesta

Como anticipó este diario, el kirchnerismo no está convencido de convertir el acto en recuerdo del expresidente en una contramarcha del cacerolazo de la semana pasada. Se apuesta al tiempo para disolver la protesta, reprocesar una respuesta y a reivindicar el 27 de octubre como una ceremonia del más puro kirchnerismo sin «contaminantes».

Esa tarea le fue encomendada al directorio que se reúne casi sacralmente en las oficinas del tercer piso de Diputados y que este jueves tendrá una nueva edición.

Este armado le sirve al Gobierno, además, para descomprimir algunas situaciones. Por ejemplo, la mesa chica del bloque kirchnerista tiene ahora esta derivación en que sesionan peronistas y extrapartidarios sin la complicación de entrar a jugar en la interna de la bancada, pero en algunos casos discutiendo los mismos temas.

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