11 de noviembre 2011 - 00:00

Disney ingresa en el mundo virtual asociado con YouTube

Uno es un estudio hollywoodense que representa los conceptos mas clásicos y conservadores del show business, el otro es uno de los más notorios fenómenos culturales surgidos de la era cibernética. Sin embargo, aparentemente se necesitan el uno al otro, y es por eso que hace pocos días se anunció formalmente la sociedad entre Disney y YouTube.

En teoría, el pacto es muy limitado y tiene poco alcance, aunque obviamente más allá de los detalles, lo importante es el hecho en sí mismo, algo que se podría definir con la famosa frase «si no puedes vencer a tus enemigos, únete a ellos».

Según se dice, la división cibernética del estudio, la Disney Interactive Media, acaba de asociarse con YouTube (firma subsidiaria de Google) para invertir juntos entre 10 y 15 millones de dólares para producir contenidos originales pensados para interactuar tanto en el canal de cable del estudio como en el popular sitio de internet. El acuerdo estipula que esas coproducciones podrán ser subidas diariamente a la web inmediatamente después de que se estrenen en el canal del estudio, que al mismo tiempo abrirá un espacio para todos los videos y contenidos amateurs típicamente subidos por los usuarios de YouTube, en la medida que tengan alguna relación con los programas o shows en cuestión.

La jugada es realmente audaz, sobre todo para Disney. Los directivos de una de las marcas mas famosas del mundo, finalmente tuvieron que asumir que a la hora de ver algo online, los teenagers no se sienten muy motivados por el apellido del tío Walt, y en cambio prefieren ver en YouTube las mismas cosas que están disponibles en el site oficial del estudio.

Según «The New York Times», Disney Interactive perdió unos 300 millones de dólares en los últimos meses, y a lo largo de este año, el sitio del estudio viene sufriendo una alarmante baja de visitas. Por otro lado, para YouTube, la idea de tener como socio a Disney es una especie de cambio de imagen hacia la respetabilidad. El mérito es de James A. Pitaro, el nuevo ejecutivo a cargo de Disney Interactive que presionó al estudio para entrar en serio en el mundo virtual.

Diego Curubeto