29 de julio 2014 - 00:00

Doha, nueva capital de las subastas de arte

“S/T”, escultura de acero del ya consagrado Anish Kapoor, artista indio que vive en Londres, que sale a la venta en la subasta de Sotheby’s en la capital de Qatar con una base estimada en 1.200.000 dólares. También hay obras de reputados artistas occidentales, como el británico Damien Hirst.
“S/T”, escultura de acero del ya consagrado Anish Kapoor, artista indio que vive en Londres, que sale a la venta en la subasta de Sotheby’s en la capital de Qatar con una base estimada en 1.200.000 dólares. También hay obras de reputados artistas occidentales, como el británico Damien Hirst.
Para el 13 de octubre, Sotheby's anuncia una subasta de arte contemporáneo en su filial de Doha, capital del Emirato de Qatar, donde la subastadora británica está instalada desde 2009. A raíz del gran éxito obtenido el año pasado, cuando se rompieron nueve récords (incluyendo el precio más alto jamás alcanzado por una obra de un artista árabe viviente ) Sotheby's incluirá una selección de obras de alto nivel de muchos artistas de Medio Oriente, así como de artistas contemporáneos internacionales.

Saldrán a la venta obras notables de la fotografía y la pintura, que estarán en exhibición previamente en Londres y Nueva York .

"Las obras son verdaderamente excepcionales y estamos encantados de poder ofrecerlas en subasta", dijo un ejecutivo local de la casa rematadora. Entre las obras ofrecidas, hay una del británico Damien Hirst , que sale con un estimado de 1.500.000 dólares, aunque para Qatar lo más importante es que en estos eventos se vendan artistas contemporáneos asiáticos, como el ya consagrado Anish Kapoor, artista indio que vive en Londres cuya escultura en acero "S/T" sale a la venta con una base estimada en 1.200.000 dólares, y artistas jóvenes como Ali Banisadr o Ayman Balbaaki.

El emir de Qatar, líder absoluto de un país con una población de alrededor de dos millones de habitantes, y una inmensa riqueza que proviene de la producción de gas concentrada en manos de algunos pocos megamillonarios, tiene la férrea decisión de abrir una veintena de museos que alberguen grandes obras de los artistas más importantes del mundo árabe y de Occidente. Y es en tren de abastecerlos que la jequesa Al-Mayassa bin Ahmad al-Thani, hermana del Emir fue designada como Autoridad de los Museos de Qatar, inaugurando como primer paso un Museo de Arte Islámico en 2008 y poco después otro consagrado al arte moderno árabe bautizado MATHAF en 2010.

Ahora bien, para conformar las colecciones de sus incipientes museos, Qatar busca grandes firmas y el precio que se debe pagar por ellas no supone ningún problema, ya que los Museos De Qatar (AMQ) cuentan con el patrocinio de la Jequesa Al-Mayassa, y se encuentran bajo su autoridad directa.

Asesorada siempre por un pequeño ejército de consultores en arte moderno y contemporáneo que la aconsejan en las compras directas o en subastas, la jequesa ambiciona convertir a Qatar en una capital cultural de nivel internacional, y tiene a su disposición todos los recursos necesarios para conseguir su objetivo. Los presupuestos son de tal magnitud que inciden decisivamente en las cifras globales de las subastas a la hora del balance anual, y es común que en las previsiones anuales para 2014 se destaque la importancia de este megainversor para especular sobre las cifras de los mayores récords, como viene ocurriendo en los últimos 7 años. Uno de ellos , fue nada menos que "Los jugadores de Cartas" de Cézanne, adquirida en más de 250 millones de dólares en 2011, el precio más alto jamás pagado por una obra de arte. Otra fue "White Center" de Mark Rothko, vendida en u$s 65 millones en una Subasta de Contemporáneos en Sotheby's de Nueva York, en 2007.

Según figura en el informe anual de Art Price sobre los nuevos actores en la escena del mercado de arte contemporáneo, Qatar ocupa la duodécima posición entre los grandes compradores de arte del mundo de la alta gama, ya que la familia real qatarí asignó para sus compras un presupuesto de adquisiciones que ronda los 1350 millones de dólares, cifra abrumadora inclusive en comparación con los presupuestos de los grandes museos, habida cuenta de que el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) tiene previstos u$s 32 millones para sus compras anuales. Tanto las grandes casas de remates en EE.UU. y Europa como los grandes galeristas, reconocen que el impacto de Qatar en las cifras globales es decisivo, y ven con preocupación el momento en que las obras completen las paredes de los museos de Doha, con la consiguiente disminución de las compras

¿Quién cubrirá, llegado el caso, el hueco dejado por este comprador inmenso e insaciable, una vez se hayan constituido las colecciones permanentes del Emirato? El alcance exacto del recorte no puede preverse, ya que las variaciones del mercado financiero internacional alteran -para bien o para mal- las cifras globales del segmento de alta gama de las obras modernas y contemporáneas.

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