"Mariposas negras" (Arg., 2015). Dir.: L. Riposati.
Documental.
Dos documentales de abierta militancia se estrenan esta semana. Uno, castrista, del Grupo de Cine Insurgente. Ecologista el otro, de Lorena Riposati. Ambos sobre asuntos de respetable interés, aunque dejan con ganas de saber más.
"El camino de Santiago", que no es precisamente el de los peregrinos a Santiago de Compostela, evoca la figura y la obra de Santiago Alvarez Román, impulsor del cine de agitación y propaganda en las primeras décadas de la Revolución Cubana. El tono es apologético, pero la figura es valiosa. Creador del Noticiero Icaic Latinoamericano, Alvarez cubrió Playa Girón, la Guerra de Vietnam, la guerrilla colombiana, los viajes de Fidel, la asunción de Cámpora al gobierno ("El tango nuevo", 1973) y otros sucesos de la época, y hasta se lo considera precursor del videoclip, por uno de sus mejores y más breves trabajos: "Now!", donde ilustra con fragmentos de noticieros, fotos y recortes una canción de Lena Horne sobre la lucha de los negros norteamericanos por sus derechos civiles. Pocos lo recuerdan, pero en los 90 don Julio Márbiz lo trajo a la escuela de cine del Instituto para brindar allí una serie de charlas y seminarios. Para entonces había dejado su cargo como miembro de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Por su parte, "Mariposas negras" se centra en los reclamos de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Berazategui, alertas ante el aumento de casos de cáncer, problemas cardiovasculares y otros daños en la población cercana a las subestaciones de alta tensión. Impresionante, el mapa de muertos y enfermos alrededor de la subestación de Ezpeleta, distante pocos kilómetros. También, la imagen de una calle con cables de alta tensión a lo largo de ambas veredas, una charla del doctor Edgardo Schinder, especialista en medicina ambiental, y la recorrida del doctor Raúl Montenegro, ambientalista munido de un medidor de campos electromagnéticos que muestra un exceso indiscutible del nivel de tolerancia aceptado por los conocedores. Al respecto, cabe advertir que entre nosotros no existen normas sanitarias terminantes, sino apenas un standard ambiental determinado en 1998. Cabe advertir también que esas escenas ocupan relativo espacio en la obra. El grueso se dedica a la gente de la Asamblea, la Red de Barrios Irradiados de Argentina, y una fantasía donde una niña es amenazada por mariposas negras. "Hay madres que luchan por sus hijos desaparecidos. Nosotras luchamos porque nuestros hijos no desaparezcan", expresa claramente una de las manifestantes.
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