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Dos mujeres, un judío gay y un negro
El partido de Ronald Reagan, George W. Bush o John McCain fue representado mucho tiempo por hombres blancos, no muy jóvenes. Pero esta realidad cambió ante la batalla de 2012 contra el presidente Barack Obama, con la presentación de una variada paleta de probables candidatos a la primaria republicana.
Uno de los cambios más visibles es en cuanto al sexo de los precandidatos, con la parlamentaria Michele Bachmann y la exgobernadora de Alaska Sarah Palin -dos figuras del conservador «Tea Party»- como protagonistas.
Pese a que ninguna se ha declarado oficialmente candidata, la primera participó el lunes en un debate televisivo entre republicanos en New Hampshire, en tanto que la segunda realiza una gira por el país.
Aunque por el momento ninguna mujer llegó a la presidencia de EE.UU., un negro la ocupa actualmente, y -aunque es poco probable- puede que se enfrente a otro negro en 2012.
Los últimos sondeos de la firma Gallup sitúan a Herman Cain, exdirigente de la cadena de comida rápida «Godfathers pizza», en tercer puesto, detrás de Palin y de Mitt Romney, blanco y heterosexual, aunque mormón.
Candidato negro
Herman Cain minimiza el aspecto racial. «¿Soy realmente negro?», respondió, riendo, cuando un periodista le preguntó si es importante para los republicanos el haber encontrado a un candidato negro.
«Creo que la mayoría de la gente ya superó el asunto de los colores», afirmó. «Lo que importa es que soy un conservador negro estadounidense».
Sin duda los republicanos flexibilizaron su credo del hombre protestante blanco, pero el intento de Fred Karger por ser el primer judío homosexual candidato del Partido Republicano a la presidencia parecería llevar esta flexibilidad un poco lejos.
Durante una concentración republicana en New Hampshire el fin de semana pasado, este excolaborador de Ronald Reagan distribuyó «frisbees» mientras invitaba a los miembros del partido a divertirse más.
Karger afirmó que por el momento su estrategia consiste en lograr participar en uno de los debates televisivos para que la gente empiece a conocerlo y poder así enfrentar a las personalidades políticas más populares.
La batalla de Karger se revela difícil, como lo mostró rápidamente un público esencialmente blanco, mayor e inflexible, que tras escucharlo hablar de la lucha contra los demócratas mostró su desacuerdo.
Tim Pawlenty, exgobernador de Minnesota y uno de los hombres blancos y protestantes aún presentes en el campo republicano, recibe una ovación cuando se declara fervorosamente contra al matrimonio entre homosexuales.
Sin embargo, Don Holden, experto en seguridad informática, subraya que la sola presencia de Karger es una muestra de que el partido realmente cambió. «No se lo abucheó ni se lo echó de la sala», señaló.
Agencia AFP


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