14 de abril 2015 - 00:00

Duelista, Kicillof contra Macri y Massa

Axel Kicillof, al centro del panel en el Mercado Central, entre “Wado” de Pedro y Augusto Costa. Estaban, también, dos de los promotores del espacio EJE, de empresarios jóvenes, Lukas Menoyo y Ariel Aguilar, que en su momento fueron protegidos de Guillermo Moreno. Con discurso de barricada, el ministro -¿candidato? cuestionó los programas de los postulantes opositores, en especial sobre endeudamiento y apertura de la economía.
Axel Kicillof, al centro del panel en el Mercado Central, entre “Wado” de Pedro y Augusto Costa. Estaban, también, dos de los promotores del espacio EJE, de empresarios jóvenes, Lukas Menoyo y Ariel Aguilar, que en su momento fueron protegidos de Guillermo Moreno. Con discurso de barricada, el ministro -¿candidato? cuestionó los programas de los postulantes opositores, en especial sobre endeudamiento y apertura de la economía.
 Una hora y 43 minutos, sin pausas, Axel Kicillof consumió ayer en su discurso más político desde que juró como ministro de Economía. Surfeando las hipótesis que lo proyectan candidato -las más a vice; otras, más puntuales, a presidente como el "tercer hombre" K-, Kicillof desgajó una crítica a las propuestas económicas que expresan Mauricio Macri y Sergio Massa, a los que hermanó como promotores de un "ajuste", aunque, escarbó, uno lo propone "en cinco días"; y otro, "gradual".

En el auditorio del Mercado Central, invitado por un club de jóvenes empresarios llamado EJE -promovido por dos exfeligreses de Guillermo Moreno, Lukas Menoyo y Ariel Aguilar, y por Augusto Santucho, sobrino nieto del fundador del ERP, bajo la mirada de Augusto Costa-, Kicillof exploró una variable que poco tiempo atrás era tabú para los ultra-K: imaginar lo que vendrá, y quién vendrá, cuando en diciembre Cristina de Kirchner deje el Gobierno.

Al proyectar ese escenario, Kicillof coqueteó con la idea de la renovación en la dirigencia empresarial -"se produjo en la política, en los gremios", arriesgó- y tentó a los que lo escuchaban, como parte del mundo empresarial, a "jugar el partido" por la continuidad del proyecto K. "En 2014, sembraron crisis para voltear el plan económico y si, de carambola caía el Gobierno, mejor", dijo, y atribuyó a ese objetivo los pronósticos de economistas y candidatos como Macri, Roberto Lavagna, Aldo Pignanelli y Federico Sturzenegger.

Entre Costa -a quien atribuyen querer heredar Economía si Kicillof muta en candidato- y Eduardo "Wado" de Pedro, el jefe neocamporista cuya presencia no estaba contemplada, Kicillof vindicó a Néstor Kirchner por su postura sobre la deuda en 2003 y le dedicó una parrafada elogiosa a Máximo Kirchner al citar los "cantos de sirenas" respecto de las "virtudes del endeudamiento".

Fue un capítulo sobre los que puso más énfasis. "Nos quieren hacer creer que tenemos que votar a la mejor cara para volver a endeudarnos", dijo, y apuntó contra los que sostienen que "ahora que nos desendeudamos" proponen "volver a tomar deuda". Agregó: "Ahora dicen: como el financiamiento está barato, hay que tomar deuda para salir del cepo y para crecer fuerte. Y es mentira". Dio un paso más: "Para eso, pero esto no lo dicen -reprochó-, habría que pagarles a los buitres".

El tema endeudamiento externo, que cruza los planteos de la mayoría de los candidatos -incluso algunos del oficialismo-, fue un punto sobre el que martilló el ministro. "Es una falacia eso de que cuando más te endeudás, más crecés: en realidad (dijo, mostrando un gráfico), el aumento de la deuda externa estuvo acompañado por el aumento del desempleo".

El broche a su apología antiendeudamiento fue, también, de corte tribunero. "Quieren un presidente que se endeude, porque el endeudamiento fue un instrumento de dominación externa", completó.

En la extensa defensa del Gobierno y de su gestión en Economía, en la que insistió una y otra vez sobre la idea de la "reindustrialización", Kicillof se sumergió en la campaña electoral a cuestionar, en particular, a Macri y a Massa.

"Quieren endeudar al país y abrir la economía", castigó, y aseguró: "Van contra la industria". Redondeó el concepto: "Es un calco, es la repetición de los planes de ajuste aplicados a lo largo de los años".

En ese marco, volvió a plantear la teoría de golpe económico al señalar que la agitación, con términos como "rodrigazo" e "hiperinflación", formó parte de la generación de "un clima" para justificar "futuros ajustes".

Volvió, en ese punto, sobre Massa y Macri, a quienes no nombró, aunque sí, en su power point, hizo aparecer al jefe de Gobierno porteño en dos ocasiones, al igual que a dos economistas ligados al massismo, Lavagna y Pignanelli.

"Están anunciando el ajuste, uno más rápido, otro más lento; uno gradual y otro en cinco días", dijo, en referencia a la propuesta de Macri de sacar el cepo al dólar al día siguiente de asumir una eventual presidencia. "Ustedes, los empresarios, tienen que jugar en este partido porque están en juego sus empresas y sus sueños", invitó.

Pablo Ibáñez

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