3 de abril 2013 - 00:00

Duro discurso de Scorsese sobre el futuro audiovisual

Martin Scorsese ofreció anteanoche en Washington el prestigioso “Discurso Jefferson”, dado anteriormente por personalidades como Tom Wolfe, Arthur MIller y Toni Morrison.
Martin Scorsese ofreció anteanoche en Washington el prestigioso “Discurso Jefferson”, dado anteriormente por personalidades como Tom Wolfe, Arthur MIller y Toni Morrison.
Washington - En un discurso medular, Martin Scorsese reivindicó el legado cinematográfico desde sus inicios y lamentó que "más del 90 % de las películas estadounidenses de la época del cine mudo se hayan perdido, por lo que instó a preservar todas las que aún se pueda. "Llegamos tarde, pero aun así tenemos que preocuparnos y cuidar lo que nos queda", señaló el director de "Taxi Driver" y "Buenos muchachos", quien en 1990 fundó "The Film Foundation", una organización encomendada a la preservación y restauración de documentos cinematográficos. En aquellos tiempos predigitales, la conservación del cine parecía amenazado de muerte por el deterioro del celuloide. Del mismo modo, su fundación hizo una feroz campaña contra la colorización de películas clásicas en blanco y negro, tendencia que había empezado a despuntar con la popularización de las señales de cable, especialmente la TNT de Ted Turner. "Casablanca", "Qué bello es vivir" y otras fueron colorizadas, lo que llevó a que el Congreso estableciera por ley la declaración patrimonial de 25 films por año que no podían ser modificados de ninguna manera. La costumbre de la colorización, por fortuna, se agotó rápidamente, aunque al día de hoy continúa la patrimonialización.

Scorsese fue anteanoche el conferenciante de la 42° edición del Discurso Jefferson para las Humanidades en Washington, un evento celebrado anualmente por el Gobierno estadounidense con el fin de reconocer a destacados "comunicadores de los conocimientos y la sabiduría de las humanidades". Algunos de sus antecesores fueron el escritor Tom Wolfe, el dramaturgo Arthur Miller y la escritora Toni Morrison.

"No podemos saber hacia dónde vamos sin saber de dónde venimos. No podemos dejar que el cine se trivialice y se pierda su pasado", alertó el cineasta. "Miremos por ejemplo a Alfred Hitchcock. Los norteamericanos no comprendieron la importancia de su obra para la historia del cine hasta que llegaron los franceses de la 'Nouvelle Vague' en la década de los sesenta. Entonces se lo revalorizo", recordó Scorsese. "Hasta el año pasado, 'Citizen Kane', de Orson Welles, había ocupado ininterrumpidamente durante cinco décadas el puesto número uno como mejor película de la historia, según la prestigiosa lista del British Film Institute elaborada a partir de encuestas a críticos de todo el mundo. Pero en 2012, 'Vertigo' de Hitchcock, producida en 1958, la desbancó, pese a las críticas adversas que tuvo en el momento de su estreno". Y agregó: "Así como aprendimos a sentirnos orgullosos de nuestros poetas y de nuestros escritores, del jazz y del blues, debemos estar orgullosos de nuestro cine. Es una gran responsabilidad y debemos entender que llegó la hora de mirar más allá de la taquilla y comenzar a cuidar cada film como si fuera el libro más viejo de la biblioteca del Congreso".

Para Scorsese, ejemplos como estos demuestran cuán sujetas están las interpretaciones de los films a cada tiempo y, por tanto, abundan en la necesidad de preservar y cuidar de un legado cinematográfico en franco peligro a causa del deterioro que, con el tiempo, sufren las películas de celuloide. "Las películas no están hechas de piedra", insistió el director de "Toro salvaje", para apuntar después a la tecnología digital como herramienta útil en las tareas de preservación y restauración. En este sentido, emplazó a la gente del cine a aceptar los cambios tecnológicos que está sufriendo la industria: "Si pasamos mucho tiempo lamentándonos por lo que se fue, nos perderemos la emoción de lo que viene".

El cineasta, de 70 años, llamó a prestar más atención a la "cultura visual". "Por esa razón pienso que debemos insistir sobre la cultura visual en los centros de enseñanza. Los jóvenes deben comprender que todas las imágenes no están solamente para ser consumidas y olvidadas. Debemos enseñarles a entender la diferencia entre las imágenes móviles que contribuyen al desarrollo de su humanidad y de su inteligencia y las imágenes móviles que solamente venden algo".

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