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Echo & The Bunnymen vuelve a tocar hoy en Buenos Aires
Ian McCulloch, líder de Echo & The Bunnymen, que dará su tercer recital en nuestro país para presentar su último disco «The Fountain».
Hoy, Echo & The Bunnymen vuelve a tocar en Buenos Aires, pero no en un teatro sino en un ámbito mas rockero. Se trata de la discoteca Groove -la ex bailanta de Palermo Metropolis-, tal vez el mejor tipo de lugar en cuanto a la interacción entre una banda y sus fans, que escucharán por primera vez los temas de la última produccion del grupo, el disco «The Fountain» lanzado en Inglaterra el año pasado.
Ian McCulloch, famoso por su talento, los anteojos oscuros que jamás se quita, y su total y desvergonzada inmodestia, asegura que «The Fountain» es el mejor disco de los Bunnymen desde su obra maestra «Ocean Rain» (el disco de 1984 que incluyó su mayor hit mundial, el formidable «The Killing Moon»). Lo que no es poco, teniendo en cuenta, que según McCulloch, «Ocean Rain» es «el mejor disco de todos los tiempos».
Ian McCulloch fundó los Bunnymen, junto al inamovible guitarrista y compositor Will Sergeant, en Liverpool en 1979, cuando a falta de otros músicos grabaron sus dos primeros temas «Read it in books» y «Pictures on my wall», acompañados de una caja de ritmos a la que bautizaron Echo. La máquina de ritmos desapareció reemplazada por un gran percusionista, Pete De Freitas (luego fallecido en un accidente de autos), y el grupo se estableció entre lo mejor del rock inglés de la era post punk con el soberbio «Crocodiles», que incluía clásicos que la banda aún sigue tocando en vivo como «Do it Clean» y «Rescue».
En los 80, seguirían aspareciendo grandes discos de los Bunnymen como «Porcupine» y «Heaven Up Here» (que incluía el tema «Zimbo», grabado junto a una orquesta de tambores zulúes), hasta el formidable «Ocean Rain», un paso fundamental para que la escuela del rock de Liverpool iniciada en los 60 por los Beatles tenga una continuación hasta los 90 con bandas que también fueron influidas por el sonido Bunnymen, como por ejemplo Oasis.
Luego de una separación, un regreso de McCulloch y Sergeant con oto nombre (el grupo Electrafixion que grabó un solo disco), Echo reapareció a fines de los 90 con un disco excelente, «Evergreen». Y la banda siguió grabando y tocando en el siglo XXI, editando discos como «Siberia», que según declaraciones recientes del cantante de los Bunnymen, no convencía del todo a la banda, que decidió cambiar de productor, contratando al escocés John McLaughlin para volver a afilar los arreglos de un nuevo disco. Así surgió «The Fountain», un disco lleno de suaves climas musicales que pueden recordar a Jesus & Mary Chain en sus momentos más estridentes, o los temas más sutiles de los Bunnymen en momentos culminantes como la balada «The Idolness of Gods», un número seguro a tocar en su concierto de hoy en Buenos Aires, ya que es el tema favorito de Ian McCulloch del nuevo disco.


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