10 de junio 2014 - 00:00

EE.UU. e Irán rompen el hielo en una reunión

Hasán Rohaní, presidente de Irán.
Hasán Rohaní, presidente de Irán.
Nueva York - En la discreción más total, una delegación estadounidense encabezada por el subsecretario de Estado, Nicolas Burns, y una iraní liderada por el vicecanciller Abas Araqchi, se reunieron ayer en Ginebra en una bilateral sin precedentes recientes para intentar dar un giro a la negociación sobre el controvertido programa nuclear de Teherán.

Se trata de un encuentro considerado de fundamental importancia para ambos países. La negociación, que fue emprendida sobre la base de los acuerdos alcanzados en febrero y que debería concluirse en julio, entró ahora en una "fase seria", por lo que son necesarias "consultas separadas", explicó Araqchi, antes de viajar ayer. Luego, definió "constructivos" los primeros coloquios de ayer en Ginebra. Más cauto se mostró EE.UU., tras sostener que el encuentro fue organizado porque los progresos hechos hasta ahora habían sido, a su juicio, "insuficientes".

Es la primera vez que representantes de los dos países, "rivales históricos" desde la revolución islámica de 1979, se reúnen de modo bilateral, a solas y fuera de la negociación entre Teherán y el 5+1, es decir los cinco países del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, Gran Bretaña, Rusia y Estados Unidos) más Alemania.

Se trata de una reunión de dos días, de la que no fue revelada la agenda, y tampoco el lugar exacto elegido para juntar a las dos delegaciones.

Tras el encuentro con los representantes estadounidenses, a los que se unirá en un segundo momento la directora del Departamento de Política Exterior de la Unión Europea, Helga Schmid, Irán mantendrá conservaciones bilaterales también con Rusia, mañana y el jueves, en Roma.

Y en los mismos días estará también en Roma el jefe de la diplomacia de Teherán en persona, Mohamed Javad Zarif, que tiene previsto entrevistarse con la ministra de Exteriores italiana Federica Mogherini.

En los días sucesivos, según precisó el negociador iraní, habrá probablemente consultas bilaterales también con las delegaciones de Alemania y Francia. Todo ello con la esperanza de allanar el camino hacia una próxima cita con los 5+1, prevista del 16 al 20 de junio en Viena. Y de ahí al acuerdo global, teóricamente para julio.

En el último encuentro, el pasado mayo, no hubo progresos tangibles, había admitido entonces de manera explícita Araqchi, según el cual durante la reunión "las divergencias eran demasiado grandes para empezar a redactar un texto de acuerdo".

Pero ahora el tiempo apremia. Sobre la base del borrador preliminar de febrero, Teherán aceptó poner temporalmente un freno a su programa nuclear a cambio de un alivio de las sanciones que estaban estrangulando su economía.

Sin embargo, un acuerdo definitivo debería ser alcanzado para el 20 de julio, si bien está prevista la posibilidad de prorrogar la negociación de seis meses.

De aquí la necesidad de acelerar con las bilaterales. El acuerdo de hoy con Estados Unidos se llevó a cabo "en un clima positivo y constructivo", dijo Araqchi.

Agencias ANSA, Reuters y EFE

Dejá tu comentario