Los ataques en Alepo se reanudaron el 22 de septiembre pasado, luego del colapso de la tregua mediada por EE.UU., que apoya a varios rebeldes, y Rusia, que desde hace un año interviene militarmente en Siria en favor de su aliado, el presidente Bashar Al Asad.
Ayer, el vocero del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, anunció la suspensión de los contactos bilaterales con el Kremlin por Siria y adelantó que también retirará el personal militar que se preparaba para coordinar con Moscú sus ataques a grupos extremistas como el Estado Islámico (EI). "Estados Unidos suspendió su participación en canales bilaterales con Rusia que se establecieron para sostener el cese de hostilidades. Esta no es una decisión que se haya tomado a la ligera", explicó John Kirby en un comunicado. La decisión aleja aún más la posibilidad de un alto el fuego y un reinicio de las conversaciones de paz, cuyos principales garantes han sido ambas potencias.
"Estados Unidos no escatimó esfuerzos en negociar e intentar implementar un acuerdo con Rusia destinado a reducir la violencia, proporcionar un acceso humanitario sin restricciones y degradar a las organizaciones terroristas que operan en Siria, incluidos Dáesh (EI) y Al Qaeda en Siria", aseguró Kirby. "Por desgracia, Rusia no cumplió sus propios compromisos (...) y no quiso o no pudo asegurar la adherencia del régimen sirio a los acuerdos a los que accedió Moscú, prosiguió el vocero. "En su lugar, Rusia y el régimen eligieron una vía militar, incoherente con el cese de hostilidades, como demuestran sus ataques intensificados contra zonas civiles", agregó.
Como consecuencia del cese de la coordinación bilateral, se espera que Estados Unidos retire al equipo técnico que tenía hasta ahora en Ginebra para negociar con Rusia un nuevo acuerdo de cese de hostilidades similar al acordado por ambas potencias el pasado 9 de septiembre y que fracasó tras regir una semana.
El Pentágono sí mantendrá activo su "canal de comunicaciones con Rusia" para evitar encontronazos entre sus aviones que llevan a cabo "operaciones contra el terrorismo en Siria", para "asegurar la seguridad de su personal militar y permitir la lucha contra Dáesh", apuntó Kirby.
Queda por ver cuál será a partir de ahora la estrategia estadounidense ante el conflicto, dado que el presidente Barack Obama ya encargó hace días a su personal presentarle opciones alternativas a la cooperación con Rusia.
Alepo se convirtió en la batalla central de la guerra en Siria, que comenzó en marzo de 2011 luego de la represión de protestas populares contra Al Asad y que escaló a un conflicto armado que ya ha dejado una cifra estimada de 300.000 muertos y 12 millones de desplazados o refugiados.
La ciudad se encuentra dividida desde 2012 en una mitad este bajo control rebelde y un sector oeste dominado por el Ejército sirio, y un victoria ruso-siria allí podría asestar un golpe potencialmente mortal a los sectores de la insurgencia anti Al Asad vinculados a Occidente.
En Alepo, en tanto, al menos seis personas fallecieron ayer en un bombardeo lanzado sobre el mayor hospital del este de la ciudad, el M10, que quedó completamente destruido, dijeron la ONG opositora Observatorio Sirio de Derechos Humanos y fuentes médicas locales. Fue la tercera vez que fue atacado en una semana.
En ese marco, Putin, suspendió sorpresivamente un tratado con Estados Unidos por el que los países se desprendían de plutonio para uso en armas nucleares, poniendo fin a un acuerdo que había sobrevivido a las tensiones entre las potencias.
| Agencias AFP, EFE, ANSA y Reuters |

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