29 de octubre 2012 - 00:00

El Abonizio tanguero tiene mucho que decir

El Abonizio tanguero tiene mucho que decir
«Tangolpeando». Adrián AboBlue Art Records BARCD-158.

El periodista e historiador Sergio Pujol escribió en la portada del disco que estamos viviendo un tiempo de revitalización del tango. Da la impresión de que, más vale, hay un aumento de cantantes y músicos que vuelven a leer, con mayor o menor atrevimiento, lo realizado en el pasado. Y cuando hay piezas nuevas, salvo honrosas excepciones, no pueden llegar al nivel de los momentos más gloriosos del género. Claro que, justamente, una de esas excepciones, es la del rosarino Adrián Abonizio.

Conocido en Buenos Aires a partir de lo que se llamó «la Nueva Trova Rosarina», muchas de sus canciones se hicieron populares en la voz de Juan Carlos Baglietto. Duro en su lenguaje poético, urbano en sus personajes, cruel en su escepticismo, el tango fue siempre parte de sus temas, aunque estuvieran musicalmente más ligados al pop o al rock. Y se había decidido firmemente hacia un repertorio de tangos nuevos y valiosos en colaboración con Lito Vitale y Lucho González para un álbum de hace unos años de la cantante Gabriela Torres. Aquí, es él quien hace conocer un listado de piezas escritas para la ocasión: tangos y milongas que tienen mucho de la primera época del género. Son canciones que, en términos generales, merecen la mayor atención; y además rescató su ya conocida «Constitución de noche».

Rodrigo Aberastegui, Érica Di Salvo, Gabriel Rivano, Horacio Hurtado y Hugo Pico fueron su incuestionable sostén instrumental para la voz de Abonizio que, por su propia historia, es -ahí sí coincidimos con Pujol- lo menos tanguerode este muy buen disco.

Ricardo Salton

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