29 de julio 2009 - 00:00

El adiós a un guerrero

El adiós a un guerrero
La rodilla derecha operada más las lesiones musculares que sufrió este año lograron lo que no habían conseguido rivales y derrotas: bajarle los brazos. Juan Pablo Sorín decidió ponerle un punto a su carrera deportiva que indudablemente tuvo una característica permanente: éxito con cada una de las camisetas que se puso en casi quince años de trayectoria.

«Trabajé mucho, me caí, me levanté, tuve lesiones y superé la más importante, que fue la de la rodilla. Por las últimas dolencias no tuve la continuidad que esperaba». Las palabras del último capitán argentino en una Copa del Mundo sonaron con resignación, pero con la tranquilidad de haber entregado todo en su objetivo de volver a los campos de juego con la camiseta de Cruzeiro, club al que había regresado en agosto de 2008.

La conferencia de prensa que brindó el defensor de 33 años en el complejo de entrenamiento de Cruzeiro sirvió para ponerle fin a una cadena de títulos envidiable: Champions League (Juventus), campeonatos argentinos (cuatro, todos con River), Copa Libertadores y Supercopa Sudamericana (River), Copa Brasil y dos Copas Sulminas (Cruzeiro), Copa Francia (Paris Saint Germain) y, por encima de todo, los dos títulos con la camiseta celeste y blanca: Panamericano de Mar del Plata 1995 y el Mundial Sub-20 de Qatar del mismo año, ni más ni menos, siendo el capitán del primer título de la era Pekerman en las selecciones menores. Además de los clubes donde dio vueltas olímpicas, llegó a ponerse la camiseta de Argentinos Juniors, Barcelona, Lazio, Villarreal y Hamburgo. Indudablemente, una carrera envidiable

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