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El agro, superdependiente del clima

La excelente evolución del los cultivos de maíz y soja en EE.UU., con una proyección de rindes récord, impacta cada vez más en las cotizaciones de Chicago. Pesan también las sanciones comerciales cruzadas entre EE.UU. y Rusia a raíz del conflicto con Ucrania.
Las proyecciones a cosecha del cuadro adjunto reflejan la caída en los precios a cosecha en el MAT. El impacto en la baja se refleja en mayor medida en el maíz, que requiere una mayor inversión por hectárea que la soja. Los costos directos de siembra y cuidado del cultivo en campo propio, sin considerar cosecha, son de 434 u$S/ha en maíz y 266 u$s/ha en soja de 1ª.
Para los rindes expuestos, el maíz proyecta quebrantos en campo propio, puesto que los márgenes brutos no alcanzan para cubrir los costos fijos o de estructura. Para cubrir los costos totales (directos y de estructura) en campo propio hace falta un rinde de indiferencia de 34 qq/ha en trigo, 90 qq/ha en maíz, 29 qq/ha en soja de 1ª y 19 qq/ha en soja de 2ª.
En campo arrendado el quebranto es mucho más pronunciado. Los rindes de indiferencia se proyectan en 40 qq/ha para el trigo, 22 qq/ha para soja de 2ª, 104 qq/ha en maíz, y 37 qq/ha en soja de 1ª. Con este panorama, el maíz en campo arrendado no se sembrará, y caerá la superficie también en campo propio.
La única forma de que los números cierren en esta campaña, con la foto actual, es con una supercosecha. Con altos costos y dificultades financieras, lo primero que se resiente es la inversión en tecnología, necesaria para apuntar a altos rindes. De esta forma, el agro queda superdependiente del clima.
La única salida para los precios locales pasa por la eliminación de las retenciones, al menos en maíz y trigo. Una medida de esta naturaleza (si se toma ahora para la nueva cosecha) incentivaría la siembra de maíz. En el caso del trigo, una baja en las retenciones impactaría en el área recién en la siembra 2015, pero evitaría un quebranto en la superficie que ya está sembrada.
Respecto del trigo, aún queda un saldo excedente de 1,5 mill./t que podría exportarse. Ante semejante excedente y con las exportaciones cerradas, sólo participa en las compras de trigo la molinería, con descuentos en el precio cercanos a 39 u$s/tn sobre el precio FAS teórico (de paridad de exportación). La liberación de las exportaciones en trigo sería un primer paso para recomponer el precio y reactivar la competencia por el cereal, y permitiría además el inmediato ingreso de divisas, tan necesarias en la coyuntura actual.

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