22 de agosto 2018 - 00:00

El Banco Central de Venezuela convalidó una devaluación del 96%

El nuevo tipo de cambio es de 60 bolívares soberanos por dólar. Esa cantidad alcanza para comprar 6 millones de litros de nafta subsidiada. Advierten que la hiperinflación se agravará.

Caracas - Venezuela puso en marcha ayer un nuevo sistema cambiario con una devaluación de 96% del bolívar, en un cuestionado plan de reformas que busca sacar al país petrolero de la hiperinflación, el desabastecimiento y una debacle económica generalizada.

Un día después de la entrada en circulación de los nuevos billetes del bolívar soberano, que le restaron cinco ceros a la moneda local, el Banco Central de Venezuela (BCV) publicó una tasa de 68,65 por euro (unos 60 por dólar), formalizando una megadevaluación sugerida cuatro días atrás por el presidente Nicolás Maduro.

Bajo las viejas denominaciones, el tipo de cambio salta de 248.210 a 6.000.000 de los viejos bolívares por dólar, como se esperaba cuando el Gobierno ancló la divisa a la criptomoneda estatal petro.

El mandatario fijó el petro en 3.600 de los nuevos bolívares y lo equiparó a un barril de crudo venezolano, unos 60 dólares; por lo que se infería la cotización que ayer confirmó el BCV.

Se espera ahora la primera subasta de divisas en el naciente esquema cambiario, que seguirá a la derogación de una ley que establecía multas y penas de cárcel a quienes transaran divisas al margen del férreo control de cambios impuesto hace 15 años por Hugo Chávez. Los venezolanos podrán negociarlas en casas de cambio autorizadas, según el Gobierno. La oferta de divisas, adelantan voceros oficiales, será privada.

Ante las sanciones financieras de Estados Unidos contra el país y su petrolera PDVSA, el BCV dejó de publicar las cotizaciones cambiarias con el dólar como referencia.

Después de días de nerviosismo alrededor de la reconversión monetaria, el país volvía ayer a la normalidad. La mayoría de los comercios abrió y los pagos electrónicos funcionaban.

Desde temprano, los caraqueños hacían largas filas en cajeros electrónicos que dispensaban los nuevos billetes, con un límite de 10 bolívares soberanos, insuficientes para tomarse un café.

Pocos locales permanecían cerrados, unos por la incertidumbre frente a los ajustes económicos de Maduro -que según especialistas agravarán la crisis- y otros por la huelga de 24 horas que convocaron partidos de oposición contra esas reformas.

"Los bancos están trabajando y dando efectivo. He podido hacer transferencias (electrónicas), pagos... Todo normal", dijo César Aguirre, un contador de 38 años, tras retirar dinero.

Sin embargo, los temores de una escalada de precios afloraban, mientras el dólar en el mercado negro se disparaba. "Todo sigue caro, todo ha aumentado. Compré una empanada en Petare y vale dos millones" de los salientes bolívares, se quejó Carmen Maldonado, ama de casa.

En su paquete de reformas, Maduro anunció un aumento del salario mínimo de alrededor del 3.400%, que según la patronal Fedecámaras pone a gran número de empresas "en riesgo de quiebra", en un país con un sector industrial que apenas funciona al 30% de su capacidad.

El plan incluye también alzas de impuestos (el IVA pasa de 12% a 16%) y del precio de la nafta, la más barata del mundo, al punto que con un dólar oficial pueden comprarse insólitos seis millones de litros.

Las medidas "aumentarán la inestabilidad", advirtió Carlos Larrazábal, presidente de Fedecámaras, pero Maduro respondió a los empresarios que deberán "verse las caras" con el Gobierno si las incumplen.

El régimen prometió reforzar un control de precios y fijará costos de productos de primera necesidad.

En una economía en hiperinflación, proyectada por el FMI en 1.000.000% para este año, reforzar los controles agravará la escasez de alimentos y medicinas, advirtió el director de la firma Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros. No habrá productos básicos "a ningún precio", previó.

Unos 2,2 millones de venezolanos migraron huyendo de la devastadora crisis, lo que genera tensiones migratorias en países como Colombia, Brasil, Ecuador y Perú.

Al mismo tiempo que se desarrollaba la huelga convocada por parte de la oposición, en el centro de Caracas centenares de chavistas marcharon ayer hacia el palacio presidencial de Miraflores para respaldar al gobernante socialista.

"Con estos anuncios se podrá estabilizar la economía. ¡Hay que denunciar a la gente que tiene los precios altos!", dijo Rubí Colmenares durante la movilización.

Agencias AFP y Reuters,

y Ámbito Financiero

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