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“El baño del Papa”: ver para creer, y emocionarse
«El baño del Papa» (Uruguay, 2007, habl. en español). Guión y dir.: E. Fernández y C. Charlone. Int.: C. Troncoso, V. Méndez, V. Méndez, M. Silva, V. Ruiz, N. Lence, J. Arce, R, dos Santos.
Comedia inconfundiblemente uruguaya «El baño del Papa» es entretenida, emotiva, bien pensada, tiene buenos actores y, para mayor milagro, está basada en hechos reales.
Y es que esta obra de Enrique Fernández y César Charlone (el director de fotografía de «Ciudad de Dios») nos presenta las vicisitudes de cierta gente que vive en un pueblo medio perdido, cercano a la frontera con Brasil, y cada día luchan de veras por salir de pobre, sea contrabandeando pedidos de almacén en bicicleta (los famoso kileros), o preparándose para una visita del Papa. Así es, los medios anuncian que el Papa va a detenerse en ese pueblo para realizar un acto, y eso significa que van a venir cientos de fieles de los pueblos vecinos, seguramente miles, y que antes o después de misa van a tener hambre. Y si tienen hambre y comen (y todo el pueblo se lanza a preparar choripanes, tortas fritas, etc, etc, aparte de banderines) al protagonista de esta historia se le ocurre una idea. Que lo va a sacar de pobre. Que debe negociar con el gendarme de frontera. Y que, contrariamente a lo que pueda pensarse, no huele mal. No hay acá chistes ordinarios, ni nada de eso (otro mérito de los autores).
Lo que hay, es ese humorismo del interior uruguayo, tan similar al del interior argentino, zona centro y litoral, de muy precisa descripción, risueño, regocijante, y punzante también. Y hay personajes de carne y hueso, con sus virtudes y defectos, bien encarnados por un elenco donde se mezclan sin fricciones César Troncoso y Virginia Méndez, artistas montevideanos, y los pobladores del lugar de rodaje, entre ellos, y en primer término, la chica que hace el papel de hija con ganas de estudiar, y que bien podría dedicarse a la actuación más adelante.
Detalle singular, el mencionado lugar de rodaje fue Melo, departamento de Cerro Largo, precisamente donde ocurrieron los hechos que inspiran la historia. Porque, ad majorem Dei gloriam, esta comedia se basa en hechos reales, ocurridos exactamente el 8 de mayo de 1988. Ver para creer, para apiadarse y emocionarse, para apreciar como corresponde, y aplaudir a la salida.


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