22 de septiembre 2010 - 00:00

El ‘‘banquero de Dios’’ elegido por el Papa

Ettore Gotti Tedeschi
Ettore Gotti Tedeschi
Roma - El ahora investigado por la Justicia italiana Ettore Gotti Tedeschi fue designado al frente del Instituto de Órdenes Religiosas (IOR), fundado por Pío XII en 1942, en septiembre del año pasado, con el encargo de poner en caja las cuentas vaticanas. Su nombramiento había significado, a su vez, un golpe de autoridad de Benedicto XVI en el recambio de puestos clave de la Santa Sede.

Este ex presidente, entre 1992 y 2009, del Santander Consumer Bank, filial italiana del grupo español Santander, es considerado un economista muy próximo al Opus Dei y hombre de confianza del secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone. También tiene fuertes vínculos con representantes del poder político italiano, como el ministro de Economía, Giulio Tremonti. A su vez, vaticanistas italianos lo habían señalado como uno de los colaboradores de Benedicto XVI en la encíclica Caritas in veritate, publicada en julio del año pasado.

Su nombramiento fue aprobado por la comisión cardenalicia que supervisa el banco de la Santa Sede, en reemplazo del también italiano Angelo Caloia, quien llevó adelante el Instituto desde 1989, tras el escándalo del Banco Ambrosiano y era hombre próximo a Angelo Sodano, virtual mano derecha en la Santa Sede de Juan Pablo II.

Aunque Gotti Tedeschi, casado y padre de cinco hijos, es uno de los fundadores del Santander, su figura trasciende hacia el ámbito educativo y periodístico. Se trata de un editorialista del vespertino de la Santa Sede LOsservatore Romano y es profesor de Ética de los Negocios en la Universidad Católica de Milán.

Junto con Gotti Tedeschi, la Comisión Cardenalicia de Vigilancia del IOR, que preside el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, había nombrado al Consejo de Superintendencia, del que forman parte el economista español Manuel Soto Serrano, el italiano Giovanni De Censis y el norteamericano Carl Anderson.

Agencias EFE y El Mundo

Dejá tu comentario