7 de octubre 2011 - 00:00

El Calafate: mística y bellezas naturales

TIERRA DE GIGANTES: En la jerga turística se lo denomina «Tierra de Gigantes». En Europa conocen el circuito antes de que la Argentina fuera considerada mundialmente un referente del sector. Estamos hablando de glaciares, lagos, de la tierra del fin del mundo, de bellezas naturales que sorprenden, que sobrecogen al turista frente a tan majestuosa inmensidad de las maravillas que ofrecen El Calafate y Ushuaia.

Sin duda una de las mayores atracciones del circuito son sus maravillosos paisajes.
Sin duda una de las mayores atracciones del circuito son sus maravillosos paisajes.
El frío desaparece cuando en las primeras horas de la mañana un sol intenso se asoma entre el cielo despejado y comienza a formar un juego de luces azuladas entre las enormes paredes de hielo y los témpanos que flotan sobre el particular celeste del lago Argentino. «Es intimidante, te paraliza», «hay tanta paz» «te sentís chiquitito ante tanta inmensidad», se escucha decir a turistas de todo el mundo, mientras admiran la belleza del glaciar Perito Moreno, la estrella de la Reserva Nacional Los Glaciares.

El parque se encuentra al sudoeste de la provincia de Santa Cruz y ocupa más de 700 mil km2 de los cuales al menos 2.600 pertenecen a inmensos campos de hielo.

Es considerado uno de los pulmones más grandes del planeta, esencial para el equilibrio del calentamiento global. Aquí se encuentran dos grandes espejos de agua; el lago Viedma y el Argentino.

Para llegar desde la ciudad El Calafate hay que recorrer 80 kilómetros, el viaje es maravilloso y atrapante por el increíble paisaje montañoso que se recorre.

Perito Moreno

El glaciar Perito Moreno es el más llamativo. Tiene al menos 5 km2 de frente y picos de hasta 70 metros de altura sobre el nivel del agua, con unos 257 km2 de superficie de puro hielo. Así y todo, es el tercero en tamaño; el más grande es el Upsala, con una superficie de 870 km2 (casi 4 veces el tamaño del Perito Moreno) y una longitud de 60 kilómetros (dos veces más largo que el Moreno y el más extenso de Sudamérica), seguido por el Viedma.

La ventaja que tiene el Perito Moreno es que es de fácil acceso y además es el único que se puede apreciar sin embarcarse. Un dato que lo diferencia del resto es que siempre permanece en equilibrio ya que toda la masa de hielo que recibe de su cuenca de alimentación en invierno, la pierde en verano. Por eso la llegada del calor es la principal atracción para los turistas porque se observan los mayores desprendimientos, que generan un show aparte.

La totalidad del glaciar se puede contemplar desde las pasarelas que se ubican a sólo 300 metros de distancia, se necesitan aproximadamente dos horas para recorrerlas. Así, el aliento, envuelto en un frío intenso, que desprende este gigante se puede sentir de cerca al igual que los estruendos que producen los constantes desprendimientos de sus bloques de hielo. Frente a la magnitud del paisaje los turistas pasan horas contemplando este majestuoso escenario y sintiendo la energía y la paz que éste trasmite. Como si fuera un juego se reúnen en grupos y apuestan cuál será el próximo bloque en caer, que además produce un verdadero concierto musical.

Experiencia única

Para los más aventureros existe la posibilidad de caminar por el glaciar hasta el corazón del mismo, una experiencia única que conecta al turista de lleno con el destino. Bajo los intensos rayos solares y con un calzado especial -grampones: una suerte de suela con clavos de hierro que se ata a los zapatos de trekking- se recorre el desierto blanco y silencioso, durante cerca de dos horas, en grupos máximos de 20 personas. Los distraídos abstenerse de la excursión, ya que todo el trayecto hay que estar atentos a los pasos del guía que va leyendo el terreno y muestra el camino seguro. Un paso en falso puede ser peligroso; entre otras cosas, porque la nieve disimula las profundas grietas que pueden medir hasta 50 metros de profundidad.

Para seguir conociendo el famoso glaciar y el resto de los que conforman el parque, se recomienda embarcarse por el lago Argentino. El barco zarpa bien temprano desde Puerto Bandera con dirección oeste y la excursión dura gran parte del día. Los habitantes de El Calafate la describen como una de las más fascinantes aunque todos aconsejan abrigarse bien. Es que la belleza del paisaje se observa en todo su esplendor desde la cubierta donde el viento sopla fuerte.

Los primeros témpanos invitan a dejar volar la imaginación con diferentes figuras que resultan sumamente atractivas a los turistas: estos iceberg, de los que sólo se ve un 10 % de su tamaño, anuncian la cercanía al glaciar más grande de todo el parque, el Upsala. Esta navegación recorre, además, los glaciares Spegazzini y Onelli, entrando en las bahías que estos conforman. Sólo se desciende por el término de 2 horas del barco, en Bahía Onelli, para almorzar, siempre y cuando el tiempo lo permita.





Datos útiles:

Entrada al Parque Nacional

Los Glaciares: $ 40 (argentinos).

Navegación al Glaciar Perito Moreno: $ 70.

Excursión «Todo Glaciares»: $ 400 aproximadamente.

Noche en hotel 5 estrellas Xelena.

Habitación standar: $ 740 + IVA.

Cena en restorán en El

Calafate: $ 150 por persona promedio.

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