El Congreso (y la Corte Suprema), en juego

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Nueva York (enviado especial) - Un dato especialmente relevante de las elecciones de hoy es qué pasará con el Congreso, que renueva la totalidad de la Cámara de Representantes de 435 miembros y un tercio (34 bancas) del Senado. La expectativa es que los republicanos mantengan al menos la mayoría de la Cámara baja. En tanto, los demócratas aspiran a recobrar la alta.

El establishment republicano que rechaza a Donald Trump trató de separar las contiendas legislativas locales de la presidencial, de modo de no atar su suerte a un candidato que consideraban rumbo al desastre. Si logran salvar al menos una de esas dos mayorías, intentarán limitar o bien a la demócrata Hillary Clinton o a un Trump que no sienten como propio.

El resultado definirá la profundidad de la crisis del Viejo y Gran Partido.

Por otra parte, se estima que en el próximo período de Gobierno se presentarán dos vacantes en la Corte Suprema, que se sumarán a la de Antonin Scalia, que dejó al tribunal con ocho miembros. Así fue que quedaron en vía muerta los decretos de Barack Obama para limitar las deportaciones de inmigrantes sin papeles. Como en la Argentina de 2015, la oposición dijo que a este presidente no le votarán ningún nombre para la Corte.

"El resultado tendrá impacto en cuanto a qué partido controlará la Corte Suprema, esto es un cambio en el actual balance liberal-conservador", le dijo a Ámbito Financiero Robert Y. Shapiro, politólogo y profesor en Columbia University.

Así, el próximo presidente deberá buscar el reemplazante de Scalia y acaso tenga que designar otros dos en los próximos años. Por eso el control del Senado, la cámara que confirma esos nombramientos, es tan importante.

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