17 de junio 2013 - 00:00

El G-8 va hoy por el acuerdo EE.UU. y UE

Uno de los primeros en llegar al Reino Unido para participar de la cumbre del G-8 fue el presidente ruso Vladimir Putin, quien mantuvo una reunión con su par británico, David Cameron. Miradas de reojo por la situación siria.
Uno de los primeros en llegar al Reino Unido para participar de la cumbre del G-8 fue el presidente ruso Vladimir Putin, quien mantuvo una reunión con su par británico, David Cameron. Miradas de reojo por la situación siria.
Belfast - En plena escalada del conflicto en Siria, los líderes del G-8 se reúnen hoy y mañana en un aislado hotel irlandés para hablar de comercio, transparencia y evasión fiscal. Estos tres últimos temas han constituido el eje de la agenda diseñada por el Gobierno del Reino Unido, que desempeña este año la presidencia del G-8, para la cumbre anual que tendrá lugar, entre fuertes medidas de seguridad, en el complejo de Lough Erne, próximo a la localidad norirlandesa de Enniskillen. No obstante, la búsqueda de una solución a la violencia en Siria se ha convertido ahora en algo prioritario, después de que países como EE.UU. y el Reino Unido confirmasen que el régimen de Bachar al Asad ha utilizado armas químicas contra los rebeldes y la población civil. El problema radica en que el G-8 -compuesto por el Reino Unido, EE.UU., Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Rusia- no parece estar aún en condiciones de adoptar una posición común sobre este asunto.

En el plano económico, el G-8 sí podría estar más cerca de llegar a algún acuerdo sobre comercio, transparencia o evasión fiscal, clave, según Cameron, para reactivar la economía global. El "premier" británico quiere aprovechar la cita en Irlanda del Norte para iniciar formalmente aquí una ronda de conversaciones entre la UE y EE.UU. para lograr un tratado de libre comercio (TLC) transatlántico. A su favor juega que los ministros de Comercio de la UE ya han llegado a un acuerdo para otorgar a la Comisión Europea el pertinente mandato para iniciar negociaciones con EE.UU. Según los expertos, un TLC podría suponer 119.000 millones de euros más para el PBI europeo, además de unos 400.000 nuevos puestos de trabajo.

La crisis económica y el hartazgo de la ciudadanía con sus políticos también ha creado un contexto propicio para que, "después de años de abusos", se tomen medidas concretas para luchar contra la evasión impositiva y los paraísos fiscales, según ha reconocido Cameron. De momento, Cameron se anotó un tanto al llegar ayer a un acuerdo en esta materia con los territorios británicos de ultramar. Los representantes de islas Vírgenes Británicas, Bermuda, Gibraltar, Anguila, Montserrat y Turcos y Caicos se comprometieron a cumplir con una serie de medidas destinadas a promocionar la transparencia fiscal y el intercambio de información fiscal entre las distintas jurisdicciones.

Agencias EFE y ANSA

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