23 de enero 2009 - 00:00

El Gobierno ignora pericias y habla de ataque a Moreno

El lugar, quequedócompletamentedestruido,había sidovisitadohoras antespor elsecretario deComercio. Elfiscal hablade uncortocircuito.
El lugar, que quedó completamente destruido, había sido visitado horas antes por el secretario de Comercio. El fiscal habla de un cortocircuito.
 
  • Córdoba - Un incendio desatado en el quincho de la Sociedad Rural de la localidad de Morteros, a 10 kilómetros de Santa Fe, hizo resurgir la teoría del atentado dentro del Gobierno kirchnerista y profundizó el enfrentamiento con el campo. Antes del siniestro, el lugar había sido visitado por el controvertido secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, como parte de sus gestiones con chacareros afectados por la sequía. Ayer, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, fue el primero en abonar la presunta conspiración: «No hay duda de que fue un atentado».

  • Más tarde, el fiscal de San Francisco, Oscar Gieco, retrucó la tesis: «Fue accidental», dijo, y reveló que en el lugar se detectó «un cortocircuito». Asimismo, se aclaró que no hubo víctimas.

    La misma maniobra fue utilizada por el matrimonio presidencial cuando la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, recibió huevazos en Santa Cruz; y cuando un camión volcó frente a su casa en esa provincia. En ambos casos se recurrió a «denunciar» un presunto ataque.

    El primer informe pericial detalla que el quincho «no contaba con las medidas de seguridad para tal fin y le faltaba el fusible de cortes». Además, el fiscal señaló que se realizaron «muestras fotográficas en el lugar y según el peritaje, se descarta totalmente una cuestión intencional».

    Pocas horas antes, el ministro Randazzo aseguraba que «hay un informe de los bomberos en el que claramente se remarca que fue un incendio intencional», el ocurrido cerca de las 4.30 de ayer en el quincho de la sede ruralista, que quedó totalmente destruido.

    «No hay dudas de que fue un atentado. Pero éste no es el espíritu de los productores agropecuarios, sino de grupos de inadaptados, intolerantes, que nada tienen que ver con los hombres y mujeres que trabajan en el campo», sostuvo Randazzo.

    La afirmación del funcionario nacional acerca de la intencionalidad del siniestro fue refrendada en primera instancia por el jefe de bomberos de Morteros, Mario Contato, quien explicó que «los cortocircuitos que se detectaron fueron posteriores al incendio». Se sumó a la teoría el intendente de Morteros, Germán Pratto, un peronista que adhiere el proyecto K, y aseguró que el incendio «no es una casualidad, sino que se trata de un hecho dentro del marco de la intolerancia en que estamos inmersos».

    El intendente de la localidad ubicada 270 kilómetros al noroeste de la capital de Córdoba precisó que «en esta gran cuenca lechera tenemos una visión bastante positiva de la gestión que está realizando Moreno con el sector». De todas maneras, Pratto dijo que los tamberos recibieron bien las palabras del funcionario nacional, y subrayó que «no hubo ningún tipo de oposición ni cuestionamiento» al funcionario.

    Incluso, el titular de la Sociedad Rural de Morteros, Ider Peretti, dijo que los autores del incendio «no apuestan al diálogo y promueven estos actos de violencia y enfrentamientos constantes».

    En tanto, el gobernador Juan Schiaretti manifestó la necesidad de que la Justicia «investigue» el incendio y se comprometió a disponer de los fondos necesarios para la realización de las obras de reparación, pero no se sumó a la reacción reinante.

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