• EL JEFE DE GABINETE RECIBIÓ AYER A MONZÓ Y MASSOT EN CASA ROSADA. • POROTEO Y TENSIÓN CALLEJERA. Macri fue a Córdoba y exhibió el apoyo de Schiaretti a la reforma previsional. El Bloque Justicialista (Argentina Federal) repartió los votos de los gobernadores en una cena en el Café de Los Angelitos.
Ejecutivo. El Presidente viajó a Córdoba y ratificó junto a Schiarettiel acuerdo con los gobernadores por la reforma previsional. Marcos Peña y Frigerio supervisaron los votos. El ministro expuso en Diputados sobre acuerdo fiscal.
La cena del interbloque Argentina Federal en el Salón Dorado del Café de Los Angelitos trajo alivio para la Casa Rosada. En especial por el apoyo inquebrantable al Gobierno nacional del cordobés Juan Schiaretti, quien les bajó a sus diputados nacionales una orden tajante: blindar el proyecto de reforma previsional. La influencia cordobesa fue tal que la comida, con menú fijo para los 35 diputados peronistas, terminó pasada la medianoche del martes con el trago icónico de la provincia mediterránea, fernet con coca.
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La secuencia de las negociaciones continuó ayer por la mañana en Balcarce 50. Marcos Peña y Rogelio Frigerio supervisaron en el despacho del jefe de Gabinete, con la presencia de los diputados Emilio Monzó y Nicolás Massot, el poroteo de votos para convertir en ley la reforma previsional. El número oscilaba entre 130 y 135 humanidades, suficientes para blindar el nuevo cálculo de haberes jubilatorios. El ministro del Interior debió transpirar toda la jornada para atornillar el apoyo de los gobernadores peronistas en medio de la rebelión del Bloque Justicialista, anexo determinante para asegurar la ley en la sesión prevista para hoy en medio de una masiva movilización callejera contenida por carros hidrantes y efectivos de Gendarmería en la puerta del Honorable Congreso de la Nación.
"El número está justo, no sobra nada. Tenemos que seguir monitoreando a los gobernadores y asegurarnos que no se caiga la sesión", advirtió ayer un funcionario con despacho cerca del Presidente. Hasta anoche, el Gobierno nacional confiaba en convertir en ley la reforma previsional que, en su empalme con el anterior sistema, implicará un recorte transitorio en los ingresos de los jubilados. Pero la tensión callejera que se disparó con la masiva marcha frente al Congreso, vigilia nocturna incluida, de la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), el Movimiento Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa, entre otros, disparó la duda entre varios diputados de extracción peronista que responden a los gobernadores. Un sector de los mandatarios, con Juan Manuel Urtubey a la cabeza, contraofertó votar en la sesión de hoy la reforma tributaria, pero diferir la aprobación de la previsional. "Ese no es el acuerdo al que llegamos con ustedes", fue la respuesta del Poder Ejecutivo Nacional.
La sesión estaba prevista para la semana próxima en doble jornada, martes y miércoles. Pero la tensión en la calle, sumada al despliegue de Gendarmería en el Congreso, llevaron al Gobierno nacional a adelantar la agenda para evitar la votación en una fecha fatídica de la protesta social, 19 y 20 de diciembre.
Los diputados que responden a los gobernadores de Córdoba, Misiones y Tucumán les dieron oxígeno a los 107 votos de Cambiemos y la Casa Rosada ordenó apurar la votación. El Ejecutivo Nacional frenó la suba del impuesto a las bebidas azucaradas incluida en el proyecto de reforma tributaria a pedido del tucumano Juan Manzur, quien ayer estuvo en Casa Rosada. Mauricio Macri viajó a Córdoba y se mostró con Juan Schiaretti. El mandatario tenía problemas para aprobar su Presupuesto 2018 en la Legislatura local, pero Peña y Frigerio juntaron a los diputados provinciales del oficialismo para ordenarles votar el proyecto. El misionero Hugo Passalacqua terminó de aportarle tranquilidad el staff de Macri con el apoyo de sus diputados nacionales. El resto serán apoyos provinciales, incluidos el santiagueño Gerardo Zamora y el neuquino Omar Gutiérrez, quienes podrían aplicar en el recinto un "slalom" político a la hora de la votación. Algunos votos en contra, otros a favor, pero los suficientes para convertir en ley la reforma previsional.
En la localidad cordobesa de San Francisco, junto a Schiaretti, el Presidente insistió en el compromiso de los gobernadores para administrar el país con "austeridad, buscando el equilibrio fiscal y reduciendo los impuestos". "Digamos al mundo que tanto el Presidente como los gobernadores vamos a administrarnos con austeridad, con cuidando, buscando el equilibrio fiscal y reduciendo los impuestos", afirmó el mandatario en Córdoba, al pedir apoyo para las reformas previsional y tributaria, el Presupuesto de 2018 y el Pacto Fiscal firmado con casi la totalidad de las provincias, entre otras iniciativas propuestas en la convocatoria a sesiones extraordinarias. El gobernador agradeció al Presidente la financiación del 67 por ciento de la obra de construcción de una cloaca con fondos nacionales.
Con Macri en Córdoba comprometiendo los votos de Schiaretti y Frigerio llamando por teléfono a los gobernadores y exponiendo en Diputados sobre la reforma fiscal, el jefe de Gabinete de Ministros se hizo cargo de la defensa pública de la reforma jubilatoria. Ante periodistas acreditados en la casa Rosada, Peña insistió en que "los jubilados van a ganar más el año que viene" y que "van a estar por encima del 5 por ciento que se estima de inflación" para 2018. "No es cierto que se estén reduciendo las jubilaciones y es muy importante aclarar eso". También dijo que "no hay costo político cuando decimos la verdad y trabajamos para que la gente esté mejor como en este caso", al rechazar lo que aseguran algunas encuestas difundidas en medios nacionales, que hablan de un 80 por ciento de rechazo popular sobre esta reforma.
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