26 de noviembre 2008 - 00:00

El jefe del Kremlin, en La Habana y Caracas

El jefe del Kremlin, en La Habana y Caracas
La Habana y Rio de Janeiro (Reuters, EFE, DPA) - Como parte de una gira que es seguida con atención por la Casa Blanca, el presidente ruso, Dimitri Medvedev (foto), cerrará su gira latinoamericana en Cuba, en el renacer de una relación que supo ser nodal en tiempos de la Guerra Fría.

El nuevo capítulo de la relación entre Rusia y Cuba prevé inversiones en petróleo y venta de maquinaria a la isla, que reforzarán un intercambio comercial de 360 millones de dólares en 2007.

Cuba fue uno de los principales aliados y receptores de ayuda de la ex Unión Soviética, hasta que la caída del Muro de Berlín hundió a la isla en una crisis económica de la que aún no se recuperó totalmente.

Empresas rusas se manifestaron interesadas en buscar petróleo en aguas cubanas del Golfo de México, modernizar antiguos oleoductos y construir una planta de ferroníquel, dijo el embajador ruso en la isla, Mikhail Kamynin.

«En los últimos tiempos, las relaciones entre Cuba y Rusia han tenido una nueva dimensión y estamos recuperando la presencia multifacética en este mercado», indicó un diario oficial en La Habana.

Moscú allanó el camino enterrando su reclamo de una deuda de 26.000 millones de dólares de la era soviética y reestructurando 162 millones de dólares adeudados desde 1991.

Además, Rusia facilitó el comercio con créditos para exportar aviones comerciales, automóviles y camiones a Cuba, y financiar proyectos de energía e infraestructura.

Medvedev es el segundo presidente ruso que visita Cuba desde la desintegración de la Unión Soviética. El hoy primer ministro Vladimir Putin visitó La Habana en 2000 como presidente. Un año después, Moscú cerró una gigantesca central de escuchas en las afueras de la capital cubana, el último vestigio de presencia soviética en la isla.

La gira latinoamericana de Medvedev, el delfín de Putin, incluyó Perú y Brasil. Hoy recalará en Venezuela, escala previa a La Habana.

El mandatario ruso visitó en Rio de Janeiro la sede de la petrolera estatal brasileña, Petrobras, y cenó anoche con Luiz Inácio Lula da Silva. « Espero que en los próximos años el intercambio alcanzará a 10.000 millones de dólares (desde 5.000 millones en 2007)», dijo Medvedev en un almuerzo con empresarios rusos y brasileños en Rio de Janeiro.

«La estructura del intercambio está lejos del ideal. La principal tarea es hacer que incluya sectores de alta tecnología, grandes compañías y el sector de energía. Tenemos tal potencial», agregó.

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