20 de enero 2015 - 00:00

El mapa de riesgos: Argentina está sólo arriba de Venezuela

 Acaba de darse a conocer el muy estudiado, sobre todo entre los consultores europeos, "Mapa de Riesgo Político 2015", publicado por Marsh, líder mundial en correduría de seguros y gestión de riesgos, y este año en colaboración con Business Monitor International (BMI), empresa del Grupo Fitch, líder en análisis independientes de riesgo político y de crédito. El mapa incluye una visión general del nivel de riesgo de cada uno de los 170 países analizados, valorados según 3 aspectos: los riesgos político, macroeconómico y operacional.

El ranking se divide en cinco niveles que van desde riesgo político muy bajo a inestabilidad muy fuerte. Canadá, entre otros, está en el mejor nivel, mientras que países como EE.UU. y Chile quedaron en el segundo, en tanto que Brasil, Uruguay y Perú figuran en el tercero y Argentina junto con Paraguay y Bolivia en el cuarto, siendo que Venezuela quedó insertada en el último, el quinto, el más inestable.

Los siete riesgos para la economía mundial en 2015 serían el crudo en caída libre, que beneficia a los países importadores -como China- pero con un impacto muy negativo, y con altas probabilidades de disturbios sociales, en exportadores como Venezuela -donde representa el 95% de sus exportaciones y más de la mitad de los ingresos públicos- Angola, Chad, Guinea Ecuatorial, Irán, Congo, Gabón, Irak, Nigeria y Sudán, mientras Colombia, Ecuador, México y Rusia tendrán un riesgo moderado.

La segunda fuente de tensión se origina en la divergencia entre los países emergentes que presentan fuertes oportunidades de inversión, gracias a las reformas económicas que están acometiendo, como China, India e Indonesia en tanto que México y Argentina ofrecen buenas perspectivas pero dependiendo del resultado de las elecciones en 2015. En tercer lugar la violencia fuera de control en Asia central. Cuarto, los separatistas que buscan la independencia o un fortalecimiento de su poder generarán incertidumbre: "El referéndum de Escocia podría servir de inspiración a separatistas de Cataluña, Bosnia-Herzegovina, y para otros países de Europa, África y Asia".

En quinto lugar, según Marsh -en mi opinión esto es muy improbable- , una guerra a nivel mundial podría desatarse debido a las tensiones geopolíticas por las sanciones a Rusia y las reclamaciones de China en el mar Oriental y del sur. En sexto lugar, a las redes sociales en 2015 se las censurará o se restringirá su acceso en China, Irán y Turquía, entre otros países. Y, finalmente, en séptimo lugar está el riesgo de que los piratas cibernéticos interrumpan la actividad de las empresas.

En el caso de Argentina, en mi opinión, los inversores están apostando a un cambio de rumbo necesario que se daría con el recambio presidencial porque de momento, por el contrario, pareciera que el Gobierno toma cada vez más medidas desalentadoras para la inversión extranjera. Por caso, después de conocido el "Mapa Marsh 2015", se supo que el Gobierno dificultará aún más el giro de divisas al exterior exigiéndole a las empresas, entre otras cosas, planes de inversión al día y toda la información sobre costos y rentabilidad, cuentas al día con la AFIP y claras con la UIF, en tanto que el monto a autorizar seguirá siendo fijado por el BCRA.

El daño de esta política restrictiva es obvio -como que toda represión siempre logra el efecto contrario- y a pesar del discurso "industrialista" del Gobierno, las exportaciones de manufacturas industriales han caído durante los once primeros meses de 2014 en u$s 4.050 millones, contra el mismo período de 2013, quedando con un déficit total (exportaciones industriales menos importaciones) de u$s 26.000 millones de modo que se acumula un rojo de u$s 236.000 millones durante toda la era kirchnerista.

Como contrapartida, en estos años las ventas externas del complejo sojero ascendieron a u$s 220.000 millones y fue ¡el agro! el que bancó el creciente déficit industrial. Desde otro punto de vista, la participación de la industria en el PBI nacional, que hoy llega sólo al 15%, está alrededor de tres puntos por debajo de los años 90.

(*) Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California. (https://twitter.com/alextagliavini (@alextagliavini)

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