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El mundo recuerda a Lennon a 30 años de su asesinato
La estatua de John Lennon a las puertas de la Cavern Pub de Liverpool, sobre la Matthew Street, donde Los Beatles iniciaron su carrera.
Los turistas desafían el viento géldio y se hacen fotos en el famoso mosaico en blanco y negro que lleva la inscripción de «Imagine», en honor a la conocida canción de Lennon. El memorial es un pequeño espacio, lugar de paseo favorito de Lennon y su mujer, Yoko Ono, que el Central Park declaró como «sitio tranquilo». «No se puede ir en bicicleta», «No se puede escuchar la radio sin cascos», reza un cartel. Este pequeño trozo del inmenso parque lleva el nombre de Strawberry Fields. Otro homenaje a Lennon, esta vez a la canción que compuso «Strawberry Fields Forever».
Desde el memorial del Strawberry Fields se vislumbra el edificio Dakota, donde Lennon vivía con su mujer, Yoko Ono, y donde, enfrente de la residencia, fue asesinado. El asesino, Mark David Chapman, descerrajó en 1980 los cinco balazos con los que se truncó la intensa vida de Lennon, el artista que dotó al rock de un componente ideológico y testimonial capaz de resignificar la manía planetaria que vivió como parte de Los Beatles. En Liverpool, cuna de Los Beatles, se espera para hoy una larga procesión de fans en torno a la estatua de Lennon, emplazada en el mítico Cavern Pub, donde comenzaron a tocar Los Beatles. Desde anoche, había velas iluminadas en su memoria.
«Todos mis estudiantes conocen Imagine, un canción que hoy en día está hasta en los elevadores o la sala de espera del dentista», dijo Robert Thompson, profesor de cultura pop de la universidad de Syracuse (norte de Nueva York). «El apogeo de los Beatles y de John Lennon solista ya había pasado cuando murió, pero su asesinato puso un punto final al sueño de ver a los Beatles reunidos nuevamente, y convirtió inmediatamente a John Lennon en leyenda», agregó, comparándolo a James Dean, Elvis Presley o Michael Jackson.
Por otra parte, «Lennon murió, pero Yoko Ono no. Ella se ocupó de mantener viva la llama», agrega Thompson, según el cual John Lennon, por su aspecto, sus anteojos redondos, su pelo largo y sus comentarios pacifistas, simbolizó toda una época. El año pasado, Yoko Ono había organizado una exposición sobre los años de Lennon en Nueva York, y la viuda sigue animando el sitio www.johnlennon.com.
A fines de noviembre la televisión norteamericana difundió «LENNONYC» realizado por Michael Epstein, que relata la vida en Nueva York del autor de «Working Class Hero». Por otra parte, la primera biografía filmada sobre el más famoso de los Beatles, «Nowhere Boy», obra de Sam Taylor-Wood, se estrenó en octubre pasado en Estados Unidos, coincidiendo con los 70 años del nacimiento del músico. El culto dedicado al artista llega hasta las subastadoras: el manuscrito de «A Day in the Life», una de las canciones más famosas del grupo, se vendió en junio pasado por 1,2 millón de dólares, más del doble de lo previsto.
Si Los Beatles cambiaron para siempre la cultura del siglo XX, Lennon consiguió sobrevivir al final del más influyente grupo de la historia del rock para encontrar en la estética rockera un vehículo capaz de formular denuncias. Ya sin sus compañeros Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, el artista nacido el 9 de octubre de 1940 en Liverpool siguió apostando a la música. Unido a la controvertida Yoko Ono, Lennon resignificó su obra musical y a la vez que cargó contra la invasión estadounidense a Vietnam, endureció tanto el sonido de su guitarra como el tono de su poesía.
Cuando fue asesinado, Lennon acababa de editar su álbum «Double Fantasy», con un sonido renovado y neoyorquino, y con el que dejaba atrás cinco años de silencio. «John Lennon/Plastic Ono Band» (1970), «Imagine» (1971), «Some Time in New York City» (1972), «Mind Games» (1973), «Walls and Bridges» (1974), «Rock `N`Roll» (1975), «Shaved Fish» (1975) y «Double Fantasy» (1980) fueron sus discos solistas.


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