14 de enero 2010 - 00:59

El racionamiento de luz sumió en el caos a Caracas

• CONFUSIÓN SOBRE HORARIOS DE CORTES, GENTE ATRAPADA EN ASCENSORES Y TEMOR A MÁS INSEGURIDAD

A los efectos de la devaluación, y la presión oficial contra las remarcaciones de precios, los comerciantes venezolanos suman un nuevo contratiempo con los cortes rotativos de luz. Crece el mal humor social en los dominios de Hugo Chávez.
A los efectos de la devaluación, y la presión oficial contra las remarcaciones de precios, los comerciantes venezolanos suman un nuevo contratiempo con los cortes rotativos de luz. Crece el mal humor social en los dominios de Hugo Chávez.
Caracas - Venezuela inició ayer un racionamiento de electricidad, en medio de una gran confusión entre una población que en su mayoría no estaba informada de los horarios ni preparada para enfrentarlo.

Establecimientos comerciales, así como colegios y centros médicos esperaban mayor información sobre los horarios en los que será cortado el servicio para intentar establecer planes de contingencia, al tiempo que periódicos comparaban la situación con la que vivió Cuba hace años.

La medida también llevó a una reprogramación de eventos, como la final de la serie nacional de béisbol, el deporte bandera del país, mientras que algunas personas quedaron atrapadas en los ascensores y otras vieron interrumpidas súbitamente sus compras.

El Ministerio para la Energía Eléctrica informó el martes que se realizará un racionamiento de cuatro horas cada dos días hasta mayo debido a la crisis que atraviesa el país. El Gobierno la atribuye a los efectos climáticos del fenómeno de El Niño y al aumento de la demanda. Pero los adversarios del presidente Hugo Chávez y algunos expertos aseguran que las dificultades se deben al deterioro de la infraestructura del país debido a la falta de inversión, luego de que nacionalizara varias de las empresas de servicios públicos.

«No tenemos claro cómo va a ser esto, no nos dan razón en la empresa (de electricidad). Esto está de mal en peor, vamos a tener que reprogramar las citas porque sin luz no funcionan los equipos, hasta la central telefónica muere y se para el bombeo del agua», dijo Luzmila Cano, secretaria de un centro médico en Caracas.

Autoridades han alertado que se espera que la sequía se mantenga por unos cinco meses y que de no hacerse el racionamiento, el país podría entrar en un colapso eléctrico desde finales de febrero.

Pese a que el racionamiento excluye a las clínicas y hospitales de gran tamaño, aeropuertos, oficinas de servicios públicos, el sistema de transporte subterráneo, los bomberos, emisoras de radio, plantas de televisión y diarios, afectará otros establecimientos pequeños como centros médicos, escuelas y el alumbrado público.

Mientras en algunas áreas se esperaba información sobre el horario del corte, en otras se comenzó a sentir el racionamiento o fallaron los semáforos.

«Nos quitaron la luz de 12 a 4 de la mañana. No pudimos dormir tranquilos porque el miedo era que se metieran los ladrones (a la casa)», expresó Marisol Briceño, de 41 años y quien vive con su hija en Petare, la barriada más populosa de Caracas. «Si roban y matan con luz, cómo será ahora», agregó.

El país, miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), sufre una crisis económica y social, con altos índices de inseguridad, lo que ha afectado la popularidad de Chávez, un militar retirado que busca implementar un Estado socialista. En elecciones en setiembre el mandatario buscará mantener la mayoría del legislativo.

«Esto crea descontento en el pueblo y en el público en general, en la comunidad», dijo Alfonso Núñez, gerente de un mercado popular de alimentos.

El déficit eléctrico se calcula en un 12%, equivalente a 1.669 megavatios (MW), lo que ha causado frecuentes y prolongados apagones, especialmente en el interior del país, y que ha desatado la furia de pobladores, que suelen bloquear carreteras en protesta.

En Caracas, algunos colegios pequeños daban clases sin luz, mientras que muchos comercios facturaban a mano y atendían a la clientela a la luz de las velas, mientras transeúntes gritaban con furiosa ironía «Bienvenidos a Cuba» y «Viva Chávez».

«Es una medida bien drástica que nos está perjudicando a todos, en el colegio donde trabajo tuvimos que apagar un aula y dejar otra encendida», dijo la docente Nancy Torres.

Adeptos del Gobierno respaldaron la decisión. «Esto es un mal necesario, el presidente lo advirtió a nivel internacional y ningún órgano le dio una respuesta efectiva como la que le dio el presidente, de racionamiento preventivo», dijo Félix Amador, miembro de un consejo comunal y dueño de una ferretería.

«Es necesario en vista del descuido; como dicen coloquialmente, estando sobre el burro hay que arriarlo», opinó Luis Báez, un anciano de 71 años.

Agencia Reuters

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