10 de agosto 2016 - 00:00

El Senado dejaba sin esperanzas a Dilma

El Partido de los Trabajadores perdía ya toda expectativa de salvar a su presidenta. Intentan adelantar el juicio final.

Ritual. La sesión del Senado sobre el juicio político a Dilma Rousseff fue presidida por el juez de la corte suprema,  Ricardo Lewandowski.
Ritual. La sesión del Senado sobre el juicio político a Dilma Rousseff fue presidida por el juez de la corte suprema, Ricardo Lewandowski.
 Brasilia - Los senadores brasileños definían al cierre de esta edición si Dilma Rousseff debe ser sometida a un juicio de destitución, la última escala previa a la votación que a fin de mes podría bajar el telón a más de 13 años de la izquierda en el poder. Mientras los Juegos Olímpicos de Río-2016 captaban la atención de los brasileños, todos daban por descontado que el Senado de un fuerte respaldo al "impeachment" contra la primera mujer presidenta del país.

La sesión quedó inaugurada por la mañana por el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ, corte suprema), Ricardo Lewandowski, que dirigirá los trabajos. En horas de la tarde algunos de los senadores del plenario de 81 miembros exponían sus argumentos ante sus pares, en un proceso que resultaba más ágil de lo previsto porque los legisladores en general utilizaban menos de los diez minutos asignados. "Hoy estamos defendiendo la Constitución. Aquéllos que cometen crímenes tienen que ser responsabilizados", declaró el senador socialdemócrata Aecio Neves, rival de Rousseff en las elecciones de 2014. "Las condiciones para el alejamiento de Dilma Rousseff están consolidadas", afirmó.

Si la votación aprueba el informe del senador socialdemócrata Antonio Anastasia (PSDB), que recomendó destituir a Rousseff por haber cometido un "atentado contra la Constitución", la presidenta sólo tendrá una última oportunidad para evitar su caída.

En la sesión de ayer bastaba que una mayoría simple -mitad de los presentes más uno- apoye la acusación para que el caso avance a la instancia final de juicio y sentencia.

Una amplia mayoría de los congresistas considera que la ahijada política del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva será destituida en la fase de juicio, que requiere el apoyo de al menos dos tercios (54) del Senado. Rousseff, de 68 años, fue suspendida del cargo el 12 de mayo y desde entonces denuncia a su vice, Michel Temer, que la sucedió provisoriamente, de haber orquestado un "golpe" en su contra. Acusada de haber violado la Constitución al aprobar gastos sin el aval del Congreso y suscribir decretos para financiar al Tesoro con la banca pública, sobre todo en su campaña de reelección de 2014, Rousseff podría perder su mandato y quedar inhabilitada para ejercer cargos públicos por ocho años.

Temer lidera un frente pro "impeachment" para asegurarse la presidencia hasta el 31 de diciembre de 2018, cuando debía terminar el mandato de Rousseff. De acuerdo con fuentes consultadas por este diario, los congresistas buscaban adelantar el inicio del juicio político para que culmine en agosto y permita a Temer asistir a la cumbre del G-20, el 4 y 5 de septiembre en China oficialmente como presidente.

Agencias AFP, EFE y ANSA,


y Ámbito Financiero

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