24 de agosto 2015 - 00:00

El terror golpea la red de trenes, símbolo de la UE

Los soldados Anthony Sadler, Spencer Stone y Alek Skarlatos, que evitaron la matanza, recibirán hoy la Legión de Honor de Francia.
Los soldados Anthony Sadler, Spencer Stone y Alek Skarlatos, que evitaron la matanza, recibirán hoy la Legión de Honor de Francia.
 París - El ataque frustrado de un hombre armado a bordo de un tren Thalys que realizaba el trayecto Ámsterdam-París sacó a la luz la cuestión de la seguridad en los trenes y en las estaciones, algo difícil de gestionar.

Son los gobiernos, y no las compañías ferroviarias, quienes tienen que tomar este tipo de medidas. Así, el primer ministro francés, Manuel Valls, anunció que la empresa francesa de ferrocarriles (SNCF), iba a establecer un número de teléfono "para señalar situaciones anormales".

"No creo que a día de hoy sea realista la idea de extender el sistema de los aeropuertos a las estaciones", debido al elevado número de viajeros en las estaciones, 20 veces superior al de los aeropuertos, según el presidente de la SNCF, Guillaume Pepy. Para controlar solo algunas líneas de gran velocidad o internacionales, tendría que ser como en Eurostar (filial de la SNCF que une Reino Unido y Francia), "en una zona totalmente cerrada".

Al no haber ningún control en el anden, el atacante del Thalys pudo montar a bordo en Bruselas equipado con un auténtico arsenal. En Francia, gendarmes y militares vigilan unas 3.000 estaciones provistos de armas. Lo mismo ocurre en Reino Unido, donde los miembros de la British Transport Police (BTP) están presentes en las grandes estaciones, a menudo armados, aunque tampoco realizan control de equipajes antes de que los pasajeros suban en el tren.

Lo mismo ocurre en Suiza o en Alemania, donde la policía federal llegó a un acuerdo en el año 2000 con la Deutsche Bahn, la empresa gestora de las estaciones, para intercambiar información y para llevar a cabo labores de videovigilancia y de prevención.

Algunas grandes estaciones italianas someten a los pasajeros desde el 1 de mayo a controles de seguridad.

Pero solo España, profundamente marcada por los atentados de marzo de 2004 en Madrid, que dejaron 191 muertos en cuatro trenes de cercanías, controla a los pasajeros y sus equipajes para los trayectos de gran distancia en tren, explicó el Administrador de infraestructuras ferroviarias (Adif).

"Las estaciones son unos espacios extremadamente difíciles de gestionar", pues son "antiguas, mucho más abiertas" que los aeropuertos, explicó Marc Ivaldi, investigador en el Instituto de Economía Industrial de Toulouse (Francia).

¿Instalar medidas de seguridad en el conjunto de las estaciones? "En el corto plazo, es imposible", consideró, debido a su astronómico costo. Sin embargo, Ivaldi piensa que "no podemos hacer otra cosa que asegurar los Thalys y algunos TGV", los trenes de alta velocidad franceses.

Los agentes de la SNCF no tienen misión policial, recordó por su parte la compañía ferroviaria.

Agencia AFP

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