Heinrich retrató -con oficio, pero además con talento- eróticos desnudos femeninos y masculinos y una larga serie de mujeres bellas, desafiantes y glamorosas, que ganaban terreno con celeridad. De ese tiempo rupturista que no ha de volver, hablan las imágenes y los textos biográficos del fotógrafo y docente Juan Travnik, también autor de un diálogo con los hijos de Annemarie, Alicia y Ricardo Sanguinetti.
Desde los principios de su carrera Heinrich acompañó el crecimiento de la industria del cine y el avance de la popularidad de la radio. Creó un estilo deslumbrante para fotografiar a las grandes estrellas. En su estudio de la avenida Santa Fe primero, y luego en su espacio definitivo de Callao y Las Heras, Heinrich retrató durante cuarenta años a escritores, bailarines, artistas e intelectuales. Allí están, en el libro, Eva Duarte, Tita Merello, una juvenil Mirtha Legrand, la primera tapa en colores de la revista "Radiolandia", las elegantes protagonistas de "Mundo Social" o de "Vogue". Al hojear esas páginas conmueve el encanto (y el esfuerzo) de aquellas mujercitas empeñadas en lucir como las estrellas de Hollywood.
La primera edición de "Annemarie Heinrich. Un cuerpo, una luz, un reflejo", recibió en el año 2004 el premio de la Asociación de Críticos de Arte al Libro de Fotografía. La nueva publicación de Ediciones Larivière presenta todos los textos traducidos al inglés, un formato manuable y una cuidada edición en papel ilustración y tapa dura con sobrecubierta.En estos días y hasta fines del mes de julio, el Malba expone una reveladora muestra de Heinrich que pone en evidencia la actualidad y versatilidad de una fotógrafa cuya obra no envejece y continúa ejerciendo una seducción irresistible.
| A.M.Q. |



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