14 de julio 2011 - 00:00

Empate en vibrante partido

Perozo festeja el gol agónico que resultó en el empate de Venezuela. Fue el tercero y ya se había jugado tres minutos de descuento. Lucas Barrios es abrazado por Haedo Valdez, tras convertir el segundo gol paraguayo.
Perozo festeja el gol agónico que resultó en el empate de Venezuela. Fue el tercero y ya se había jugado tres minutos de descuento. Lucas Barrios es abrazado por Haedo Valdez, tras convertir el segundo gol paraguayo.
Venezuela resultó la sorpresa del torneo. Empató en el debut ante Brasil, derrotó a Ecuador y, anoche, en un partido infartante, tras ir ganando 1 a 0 y luego perdiendo 3 a 1, empató 3 a 3 en el último minuto de descuento.

El seleccionado venezolano, que preservó a cuatro de sus figuras, encaró el juego con mucho orden y tranquilidad, sabiendo la obligación de su rival de conseguir un triunfo para no volverse a casa en la primera rueda.

Pero Paraguay mostró falencias en la última línea y muchas imprecisiones de mitad de cancha para adelante, y una de ésas le costó el gol apenas iniciado el cotejo.

Se habían jugado sólo 5 minutos, y tras una pelota perdida por Ortigoza, llegó el gol de Rondón. La conquista le dio mucha más tranquilidad al conjunto que conduce técnicamente César Farías, que retrocedió en el campo y le achicó los espacios de maniobra a Paraguay, que tuvo muchos problemas para generar jugadas claras y profundas, al punto que hasta el inmerecido gol del empate convertido por Alcaraz, no había inquietado al seguro Reny Vega.

El período final tuvo un arranque equilibrado, con Venezuela retrasado y Paraguay intentando asumir la iniciativa.

Así se puso en ventaja a través de Barrios y parecía que sentenciaba el partido cuando Riveros marcó el tercero. Sin embargo, en tres minutos los venezolanos reaccionaron y, primero Fedor descontó y después Perozo puso el 3 a 3 tras un centro que cabeceó su propio arquero Vega.