Empieza lo peor: Israel invade por tierra la Franja de Gaza

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Jerusalén y Ciudad de Gaza - Israel lanzó ayer una operación militar terrestre en Gaza, tras diez días de bombardeos, para destruir túneles e infraestructura del grupo islamista Hamás. La decisión promete llevar al máximo el conflicto que ya costó la vida de 246 palestinos, entre ellos, una bebé de cinco meses asesinada en las primeras horas de la invasión israelí.

"Después de reiteradas negativas para frenar la escalada, las Fuerzas de Defensa de Israel (fuerzas armadas) iniciaron una operación terrestre en la Franja de Gaza", informó el Ejército en un comunicado. "Nos proponemos garantizar que los residentes (israelíes) puedan vivir en seguridad, sin estar bajo un terror continuo, y asestar un golpe significativo a la estructura terrorista de Hamás", precisó.

El vocero militar, Peter Lerner, afirmó que la ocupación "no está limitada en el tiempo" y tratará de dar solución a "múltiples problemas", incluido el de los cohetes.

A lo largo de ayer, Hamás disparó 120 cohetes contra territorio israelí, más de 70 de ellos después de que concluyera una tregua humanitaria declarada entre las 10 y las 15 hora local (ver aparte).

La decisión tomada por Israel augura que lo peor del conflicto está por venir ya que a los ataques aéreos se sumarán combates urbanos. La noticia de cinco muertes por disparos desde un blindado israelí, una de ellas de una bebé de cinco meses, lo demuestran.

El ministro de Economía, Naftalí Bennet, que desde hace una semana venía reclamando la incursión junto con otro ministro del ala dura del Gobierno, el canciller Avigdor Lieberman, explicó que la incursión de un comando de milicias palestinas por un túnel en las inmediaciones del kibutz de Sufá "fue la gota que colmó la paciencia" de Israel y que llevó al primer ministro, Benjamín Netanyahu, a autorizar la operación terrestre, afirmó.

Destacó que los miembros del gabinete de seguridad, integrado por los ministros más importantes, votaron a favor de forma unánime después de que trece miembros de Hamás fuertemente armados fueron descubiertos por una soldado saliendo de un túnel cavado desde la Franja, con la aparente intención de cometer un ataque contra civiles. Imágenes difundidas por el Ejército mostraron cómo la incursión palestina fue detenida con un bombardeo.

Por uno de estos túneles tres milicias consiguieron secuestrar en 2006 al soldado israelí Guilad Shalit, canjeado cinco años después por un millar de presos palestinos.

La invasión terrestre israelí moviliza cuerpos de infantería, de artillería y de inteligencia, con apoyo de la aeronáutica y la marina y su inicio fue acompañado por un intenso ataque aéreo y marítimo y de tiros de tanques concentrados en la frontera.

Terror

Netanyahu autorizó, además, la movilización de otros 18.000 reservistas que se suman a la cuota de 48.000 efectivos ya autorizados.
La cifra es la más alta desde la guerra con Hizbulá, en Líbano, el verano de 2006.

"Esperábamos con ansias esta operación terrestre para impartir una lección a Israel", reaccionaron las Brigadas Azedim al Kasam, brazo armado de Hamás. En un mensaje a los palestinos, aseguró no tener temor a la invasión. "La operación terrestre en Gaza es un drástico y peligroso paso, y la ocupación pagará un precio pesado", advirtió.

Al menos 246 palestinos, en su gran mayoría civiles y entre ellos numerosos niños, murieron desde el inicio de los bombardeos aéreos israelíes el 8 de julio, según datos de organizaciones no gubernamentales. Del lado israelí, el conflicto dejó un muerto.

Ayer, tres niños de una misma familia murieron en un ataque en el centro de la ciudad de Gaza. Un cuarto menor falleció en otro ataque. El hospital de rehabilitación de Al Wafa, donde vivían 14 pacientes en coma o paralíticos, fue alcanzado por los misiles israelíes, lo que dejó varios heridos.

Por su parte, Hamás lanzó duros ataques con cohetes que causaron terror en Israel. En las cuatro primeras horas después de la tregua, dispararon 70 proyectiles, una parte considerable contra los dos centros más castigados estos últimos diez días: Ashdod y Ashkelón.

Muchos de los lanzamientos se producen desde silos subterráneos en el noroeste de Gaza que la Fuerza Aérea israelí no logró destruir en los casi 2.000 bombardeos que realizó.

En Ashkelón, además, el Ejército interceptó ayer un drone cuando volaba en dirección al puerto, uno de los principales objetivos de los cohetes de las milicias islamistas palestinas.

La invasión israelí ocurrió pese a los numerosos llamados internacionales que instaban a las dos partes a sellar una tregua y proteger la vida de los civiles. De acuerdo con la ONU, entre el 75% y el 80% de las víctimas fatales son civiles.

Estados Unidos había pedido a Israel que "redoble sus esfuerzos para evitar bajas civiles" mientras que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que "no puede haber una solución militar en este conflicto".

Egipto, que trató de mediar para alcanzar un alto el fuego duradero como en 2002, criticó a Hamás por no llegar a un acuerdo. "Si hubiese aceptado la propuesta egipcia, habría podido salvar la vida de decenas de palestinos", indicó.

Agencias EFE, AFP, DPA, ANSA y Reuters

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