27 de febrero 2017 - 00:00

Empiezan a cambiar los fundamentos del mercado

En Chicago, las cotizaciones cerraron la semana en baja, presionadas por las primeras estimaciones de oferta y demanda en EE.UU. Localmente, buenos precios para maíz y trigo, no tanto para soja.

PROYECCIONES INTERNACIONALES. Los analistas indican que el área con soja en Estados Unidos sufriría un recorte de alrededor de 1,86 millones de hectáreas, pero mejoría la demanda.
PROYECCIONES INTERNACIONALES. Los analistas indican que el área con soja en Estados Unidos sufriría un recorte de alrededor de 1,86 millones de hectáreas, pero mejoría la demanda.
Cuando analizamos las tendencias de precios en los mercados, debemos saber que toda información disponible se descuenta automáticamente en el nivel de precios, y lo que mueve al mercado son las novedades. Esta semana esa novedad fueron las primeras proyecciones sobre oferta y demanda de granos en EE.UU.

Estábamos a la expectativa del cambio de área, subiendo soja y bajando maíz porque la relación de precios estaba en casi 2,6 veces, cuando lo normal es 2,2. Pero los primeros datos muestran un área de soja 1,86 millones de hectáreas inferior al ciclo previo y una caída para maíz de 1,62 millones de hectáreas. Finalmente, el paso fue más violento de lo que se esperaba.

Pero al día siguiente el USDA amplió los números y presentó el cuadro completo de oferta y demanda. Como en el ciclo 16/17 los rendimientos superaron por mucho los promedios tendenciales. En el caso de la soja finalmente bajaría levemente. Por otro lado la demanda mejoraría, así que los stocks/consumo bajarían al 10% de 10,2% del ciclo previo.

En maíz se combina menos área y menos rinde, por lo que la producción bajaría fuerte. Pero se parte de un stock muy alto, y por otro lado también caería la demanda por menores exportaciones ante mayor competencia de Sudamérica y Ucrania.

El que sí mostró cambios sustantivos es el trigo. Gran perdedor de área en los últimos ciclos, generaría una producción de sólo 50 millones de toneladas, la más baja de los últimos 10 años. Sus stock/consumo pasarían del 50,2% al 41,3%. Esto sigue siendo un stock/consumo alto, el promedio histórico está en un 32,6%, pero marca un punto de inflexión en la tendencia a acumular stocks.

De todas formas esto es un ensayo muy preliminar. Recién el 31 de marzo se publicará el informe de intención de siembra y en mayo el esquema oficial de oferta y demanda para el nuevo ciclo. Pero mientras tanto el mercado empieza a anticiparse.

Pasando a la Argentina, la combinación del mercado de Chicago en baja, con un tipo de cambio tranquilo, y la cercanía de la nueva cosecha, llevó a 4.000 $/tt, lo que no resulta para nada atractivo para los productores, quienes tampoco tienen mucha urgencia de vender ya que no hay grandes cuentas que pagar. Tampoco entusiasman los 255 dólares por tonelada de soja mayo, ya que el mercado climático nos llevó a valores por encima de los 280 dólares por tonelada en su momento, y ya se perfila un nuevo ciclo norteamericano donde tendremos seguramente volatilidad relacionada con el clima.

En maíz se está presentando el empalme de campañas con la particularidad de todos los años. Los buques anunciados que vienen a buscar cereal está creciendo, pero son pocos los productores que se animaron a vender a marzo, y esto genera un desbalance entre oferta y demanda que genera precios atractivos para este mes. El problema es tener la certeza de que se va a poder entregar el grano en los próximos 30 días.

El trigo sigue firme, apoyado por mejoras externas, y con expectativa de que cuando Brasil entre al mercado, los valores mejoren.

Pero sobre el final de la semana pasó algo que llamó la atención. El Ministerio de Agroindustria estimó 18,3 millones de toneladas de producción de trigo, cuando veníamos trabajando con proyecciones de 15/16 millones. Los privados de hecho son muy críticos con esa proyección, y el organismo local se defiende diciendo que implementaron la misma metodología que maneja el USDA.

El tema es que si hay 18 millones de toneladas de trigo, todavía hay mucho excedente de lo que necesita el mercado interno y Brasil, por lo que habrá que seguir aceptando precios bajos para despegarnos de ese excedente. Además, por lo que se ve en la actitud de venta de los productores, que están muy retraídos, ese trigo no está al menos ofrecido en el mercado.

(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Dejá tu comentario