Más allá de las dudas sobre el cumplimiento del programa monetario del BCRA, este año hubo un cambio de tendencia significativo, ya que el sector público pasó a ser generador importante de emisión monetaria. Según advierte el economista Nadin Argañaraz, será clave revertir esta situación para no sumar a la necesidad de emitir para comprar los dólares que ingresan del exterior lo del financiamiento de los desequilibrios fiscales. «Entre 2004 y 2008, el sector público tuvo un rol fuertemente contractivo, dándose la máxima contracción en 2005, cuando la acción del Gobierno hizo que la base monetaria creciera un 69% menos que lo que hubiese sido sin su intervención», según el economista. En 2009 comenzó el cambio de tendencia, ya que de ser un agente contractivo pasó a ser uno generador de base monetaria. Esto hizo eclosión en 2010, dado que al 19 de noviembre, el sector público generó la necesidad de emitir base monetaria por un 60% (debido a la transferencias de utilidades del BCRA al Tesoro). «En números, sin la intervención del sector público, la base hubiera crecido $ 15.220 millones y con éste incluido lo hizo en $ 24.242 millones. La diferencia es del orden de los $ 9.000 millones».
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