«La política fiscal procíclica erosiona la estabilidad macroeconómica», advierte la institución, en la que participan los grandes bancos de Estados Unidos y Europa, que se vieron fuertemente afectados por los enormes desequilibrios fiscales que se registran en los principales países desarrollados. Es más, se advierte que el déficit fiscal de la Argentina estaría en torno al 1,3% sin contar con los aportes del BCRA y de la ANSES. El año próximo, se proyecta un aumento de ese rojo al 1,7% del Producto. Aun así luce como una cifra menor al lado de los abultados rojos de las cuentas públicas (en algunos casos superior al 10% del PBI) que presentan la mayoría de los países europeos.
Un dato no menor es que el autor del artículo es Martín Castellano, como economista senior del departamento latinoamericano de la institución. Hasta fines de 2009 se desempeñaba como jefe de gabinete del BCRA, durante la gestión de Martín Redrado. Fue desplazado por el Gobierno tras la polémica salida del titular del Central.
En el reporte, Castellano resalta puntualmente los desafíos que enfrenta el BCRA, señalando que al agotarse las reservas de libre disponibilidad, el Gobierno tendrá que determinar el camino que elige para hacer frente al pago de la deuda pública en 2012. Entre las alternativas figura la búsqueda de financiamiento en un mercado local con poca profundidad, un incremento del ritmo de devaluación o un cambio legal para continuar utilizando reservas más allá de las que hoy se consideran como de «libre disponibilidad».
Pese a estos problemas crecientes que presenta el IIF en relación con la Argentina para 2012, igual se mantendría el crecimiento de la economía, aunque a menor ritmo, ya que pasaría del 6,5% al 4,4%.
Éstos son otros conceptos relacionados con la evolución de la economía argentina en el trabajo divulgado por el IIF a fines de la semana pasada.

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