16 de enero 2009 - 00:00

En la UCR insisten con armar una cumbre entre Cobos y Morales

Julio Cobos, Gerardo Morales, Mario Negri y Leopoldo Moreau
Julio Cobos, Gerardo Morales, Mario Negri y Leopoldo Moreau
Ya hubo un intento frustrado y ahora van por la revancha. El presidente de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, y el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, preparan un encuentro secreto estival para avanzar en la reunificación del radicalismo. El operador de ocasión es el jefe de la UCR cordobesa, Mario Negri, quien tentó al compañero de fórmula en el Festival de Jesús María para armar una cumbre con las máximas autoridades partidarias y allanar así el camino para el regreso 2009 de Cobos a las filas radicales.
Una inminente amnistía al vicepresidente aumentará el peso específico de la UCR en pleno armado opositor, con la Coalición Cívica de Elisa Carrió arrogándose el papel de principal fuerza antikirchnerista. Y a la vez, Cobos tendría el respaldo del partido para impulsar la profecía radical que anuncia que «en 2011 habrá un presidente del radicalismo». Además del ex diputado Negri, jefe de la UCR en el único distrito del país donde en 2007 la fórmula Roberto Lavagna-Morales se impuso a la de Cristina de Kirchner-Cobos, el radicalismo bonaerense de Leopoldo Moreau también fogonea el encuentro.
A fines del año pasado, el jefe de los senadores radicales en el Congreso, Ernesto Sanz, estuvo a punto de sentar a Morales y a Cobos a la misma mesa, una misión que parecía imposible antes del voto «no positivo» del vice a las retenciones móviles. Con Morales afirmando en público que «mientras Cobos siga ejerciendo su cargo de vicepresidente del Gobierno de Cristina de Kirchner, no hay posible retorno a la UCR», el cónclave se intentó manejar con el máximo de discreción. Pero el dato sí llegó a los medios y desde el Comité Nacional del radicalismo culparon a los operadores cobistas de filtrar las negociaciones.
La próxima semana, Morales, Sanz y Elisa Carrió emprenderán una caminata proselitista por las calles de Mar del Plata. El radicalismo de Moreau quiere hacer coincidir ese paseo con una visita de Cobos a «la Feliz», auspiciada por el ex intendente Daniel Katz. Pero el mendocino deberá permanecer en su despacho de la presidencia del Senado en la Capital Federal, interinamente a cargo del Poder Ejecutivo, ya que Cristina de Kirchner estará de gira por Cuba y Venezuela. Pese a todo, las gestiones para reunir a Cobos y Morales no descansan.
Controversia
La discusión entre ambos es circular: Cobos quiere que le levante la expulsión de por vida del radicalismo por haber integrado la fórmula presidencial kirchnerista y Morales reclama la renuncia de Cobos para permitirle el regreso como afiliado al partido. El vicepresidente no parece dispuesto a dejar su cargo, aunque este año debutará como jefe de su propio partido, Consenso Federal, con candidatos propios que enfrentarán al oficialismo en la mayoría de los distritos. Morales, por ahora, sólo accederá a levantar la intervención de la UCR mendocina, donde se celebrarán internas en abril, para que el radicalismo y ConFe vayan juntos en una misma boleta electoral. Sanz es el candidato de Morales para renovar banca en el Senado y el cobismo apoya a César Biffi, ex candidato a gobernador en fórmula con el peronista felipista Enrique Thomas.
Mientras tanto, Cobos sigue tejiendo alianzas: tal como anticipó este diario, ya cerró un acuerdo en provincia de Buenos Aires con la radical rebelde Margarita Stolbizer, capitana de la Coalición Cívica de Elisa Carrió en el principal distrito electoral del país, donde se concentra más del 38% del padrón de votantes. Las maniobras del ex gobernador de Mendoza no hacen más que socavar el caudal electoral de la UCR ya que Cobos reivindica su estirpe radical y asegura que «nunca se fue» del partido.
El año electoral podría catalizar el proceso de unidad en el radicalismo dispuesto a resurgir como fuerza nacional con proyección 2011. Aunque le pese a Morales, el vice es la figura política con mejor imagen entre los votantes y, sobre todo, en el sector rural. Tal vez la única figura capaz de plantársele a Carlos Reutemann, otro aclamado dirigente con aceptación agropecuaria que, al igual que Cobos, se opuso a las retenciones móviles en el Senado.

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