9 de mayo 2013 - 00:00

En medio de la polémica

Juan Román Riquelme le pidió “respeto” y que “no se meta con jugadores de otro club”, mientras que  el vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi, lo trató de “bufón , cobarde y mal compañero”. Ramón Díaz quedó otra vez en el centro de una polémica que promete seguir con más capítulos.
Juan Román Riquelme le pidió “respeto” y que “no se meta con jugadores de otro club”, mientras que el vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi, lo trató de “bufón , cobarde y mal compañero”. Ramón Díaz quedó otra vez en el centro de una polémica que promete seguir con más capítulos.
Ramón Díaz sigue en el centro de la polémica, después del gesto que hizo el domingo en el superclásico cuando lo expulsaron y de las declaraciones del martes, que terminaron repartiendo "chupetines para los pibes de Boca" y donde dijo entre otras cosas que "lamentaba no haberle ganado al peor Boca de la historia".

Ahora salieron a responderle Juan Román Riquelme y el vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi. Román le pidió "ser respetuoso y no meterse con jugadores de otro equipo, que no sea el que dirige", mientras que Crespi fue mucho más agresivo y dijo: "Ramón Díaz me desilusionó. Es un bufón, cobarde y mal compañero. Él se la tiene que bancar porque cuando Boca pierde, perdemos todos".

Riquelme explicó: "Si los juveniles de Boca o River llegaron a Primera es porque se lo merecen, por eso, hay que ser respetuoso y no meterse con los jugadores de otro equipo", aclarando que "no quiere entrar en polémicas" con el técnico de River y agregó: "Tenemos chicos buenos. Ojalá nos den muchas alegrías".

El enganche dijo que: "Fue raro ver el superclásico desde afuera, porque uno siempre quiere estar en la cancha. Fue un partido peleado y trabado. Ninguno se sacó ventaja. Boca hizo tres toques y un gol, mucho más no se puede decir", dijo sobre el empate en La Bombonera. En cuanto a su recuperación, Riquelme contó que "cada vez estoy mejor".

Por su parte Crespi explicó: "Para nosotros no hay chicos y grandes. Los que se ponen la camiseta están aptos para jugar", señaló.

Y pareció apuntar a alguna crisis de vestuario cuando sugirió: "Me parece que cuando uno se fija tanto en los problemas del vecino es porque quiere evadir los problemas que tiene uno".

Crespi reconoció: "Nosotros no nos olvidamos de los seis goles de San Juan y nos duele porque somos hinchas de Boca de corazón, no hinchas por el momento y por conveniencia como Ramón Díaz", para ironizar: "Tiene que ponerse contento porque ellos tienen una Copa más que nosotros, la Copa de la B. Eso tiene que hacer, no darnos chupetines".

La polémica recién empieza y seguramente hoy se seguirá alimentando porque Ramón Díaz es de lengua veloz y filosa, por lo que no se quedará callado y allí harán cola para salir a contestarle, como en uno de esos programas de chimentos de televisión que se ven cada tarde.Habrá rumores, intrusos, duros de domar , implacables y hasta anímales sueltos. Siga el circo.

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