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En medio de la polémica
Juan Román Riquelme le pidió “respeto” y que “no se meta con jugadores de otro club”, mientras que el vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi, lo trató de “bufón , cobarde y mal compañero”. Ramón Díaz quedó otra vez en el centro de una polémica que promete seguir con más capítulos.
Ahora salieron a responderle Juan Román Riquelme y el vicepresidente de Boca, Juan Carlos Crespi. Román le pidió "ser respetuoso y no meterse con jugadores de otro equipo, que no sea el que dirige", mientras que Crespi fue mucho más agresivo y dijo: "Ramón Díaz me desilusionó. Es un bufón, cobarde y mal compañero. Él se la tiene que bancar porque cuando Boca pierde, perdemos todos".
Riquelme explicó: "Si los juveniles de Boca o River llegaron a Primera es porque se lo merecen, por eso, hay que ser respetuoso y no meterse con los jugadores de otro equipo", aclarando que "no quiere entrar en polémicas" con el técnico de River y agregó: "Tenemos chicos buenos. Ojalá nos den muchas alegrías".
El enganche dijo que: "Fue raro ver el superclásico desde afuera, porque uno siempre quiere estar en la cancha. Fue un partido peleado y trabado. Ninguno se sacó ventaja. Boca hizo tres toques y un gol, mucho más no se puede decir", dijo sobre el empate en La Bombonera. En cuanto a su recuperación, Riquelme contó que "cada vez estoy mejor".
Por su parte Crespi explicó: "Para nosotros no hay chicos y grandes. Los que se ponen la camiseta están aptos para jugar", señaló.
Y pareció apuntar a alguna crisis de vestuario cuando sugirió: "Me parece que cuando uno se fija tanto en los problemas del vecino es porque quiere evadir los problemas que tiene uno".
Crespi reconoció: "Nosotros no nos olvidamos de los seis goles de San Juan y nos duele porque somos hinchas de Boca de corazón, no hinchas por el momento y por conveniencia como Ramón Díaz", para ironizar: "Tiene que ponerse contento porque ellos tienen una Copa más que nosotros, la Copa de la B. Eso tiene que hacer, no darnos chupetines".
La polémica recién empieza y seguramente hoy se seguirá alimentando porque Ramón Díaz es de lengua veloz y filosa, por lo que no se quedará callado y allí harán cola para salir a contestarle, como en uno de esos programas de chimentos de televisión que se ven cada tarde.Habrá rumores, intrusos, duros de domar , implacables y hasta anímales sueltos. Siga el circo.


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