En un mundo aparte

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Se apartó de la «manada» de indicadores bursátiles el local Merval, así que mientras todos venían en una dirección, el índice porteño los enfrentaba, de contramano. De las dos opciones le tocó la mejor, porque los otros venían cuesta abajo y el Merval los cruzó en la subida. Vaya a saberse por qué extraño «efluvio» sucedió esto, pero la realidad de los números dijo que aquí fue una rueda bien favorable -haciéndole de marco a aquello que se trata en el Congreso- sin que aparezcan en el horizonte ninguna señal que lo puedan estimular desde el ámbito interno.

En el exterior, el Dow Jones procuró sacar los «alerones», después de la caída en picada anterior, lo que dio resultados a medias, sólo aminorando la velocidad de caída, pero estando todo el desarrollo con proa hacia abajo, debajo del 1%.

Europeos tratando de masticar lo suyo, donde Alemania también muestra rajaduras -exportaciones- por imperio de la época crítica que se vive. El Bovespa se anotó en la reversa, llegando al 1,7 por ciento al cabo de la sesión (y Shanghái había abierto el día con desmejora del 1,63 por ciento).

El Merval se trepó a la centena superior, alcanzó altura máxima de «2405» puntos, la recogió a «2401» en el final, donde «36» especies subieron de precio, por «18» que decrecieron, con ciertos avances abultados entre las líderes que definen el ponderado. Un desarrollo que supo ir creciendo dentro de su propio ambiente, con totales negociados que alcanzaron los 34 millones de pesos efectivos. Suma que es, justamente, la que alcanzó como promedio mensual -por rueda- en el pasado octubre. Se verá si el remate de hoy coincide con los mismos rasgos, pudiendo mantenerse en su propio juego. La Bolsa, juguetona...

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