8 de enero 2010 - 00:00

Enríquez-Ominami se despega de un Frei en problemas

Eduardo Frei multiplica sus apariciones de campaña, pero, según las encuestas, no logra recuperar a los votantes que abandonaron a la Concertación en la primera vuelta. Crece la posibilidad de un histórico giro político en Chile.
Eduardo Frei multiplica sus apariciones de campaña, pero, según las encuestas, no logra recuperar a los votantes que abandonaron a la Concertación en la primera vuelta. Crece la posibilidad de un histórico giro político en Chile.
Santiago - El socialista independiente que salió tercero en la primera vuelta presidencial de Chile, Marco Enríquez-Ominami, cuyos votantes son claves para resolver el balotaje del 17 de enero entre el centrista Eduardo Frei y el conservador Sebastián Piñera, ratificó ayer sus críticas y prescindencia frente a los dos candidatos, porque «el mal menor no es el camino».

El díscolo Enríquez-Ominami, que obtuvo el 20,13% de los votos el 13 de diciembre, no se dejó tentar por las señales emitidas desde el Gobierno de Michelle Bachelet, que tomó parte de la agenda que el postulante había presentado en la campaña con el fin de volcar a su electorado a favor del democratacristiano Frei.

Según los últimos sondeos, Piñera aventaja a Frei en el balotaje con una intención de voto de entre un 46% y un 48%, mientras que Frei recibe entre un 40% y un 43% de adhesión. En el comando de Frei se redoblan también esfuerzos para remontar el escaso 29,6% que el candidato obtuvo en la primera vuelta, la más magra votación en 20 años para la coalición oficialista que hegemonizan democratacristianos y socialistas, debido precisamente a la irrupción de Enríquez-Ominami, un diputado de 36 años que dejó la Concertación porque, según dijo, no lo dejaron participar de las elecciones primarias.

No obstante, no está todo dicho. Los sondeos marcan que Piñera se acercó al techo de la alianza de derecha en los balotajes de 2000 y 2006. Es decir, aunque mantiene una amplia ventaja sobre el ex presidente Frei (1994-2000), todavía no logró perforar el 50% de los votos que necesita para ser electo presidente. En el escrutinio, los sufragios en blanco y nulos, y la abstención no se computan, lo que podría jugar a favor de Piñera, dado el poco entusiasmo que genera Frei en una porción del electorado de centroizquierda.

En el lanzamiento de un nuevo partido político -aún sin nombre- Enríquez-Ominami reconoció algunos gestos que ha hecho la campaña de Frei, pero dijo que aún espera la renuncia de los presidentes de los partidos que se mantienen en sus cargos y criticó especialmente a Camilo Escalona, jefe del Partido Socialista. Éste y el presidente de la Democracia Cristiana, Juan Carlos Latorre, se negaron a acceder a la petición del díscolo de renunciar.

«Sigo creyendo que Sebastián Piñera es un tremendo retroceso y que Eduardo Frei no es ningún progreso», agregó. «El mal menor no es el camino», aclaró, para luego precisar que con el postulante de derecha de la Coalición por el Cambio no tiene «ninguna posibilidad de llegar a un acuerdo» porque no entiende «el mundo como lo entiende él».

«La libertad de acción que dije el 13 de diciembre es para todos, también para mí, y la voy a ejercer», concluyó.

Agencias AFP, ANSA y EFE

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