4 de junio 2014 - 00:00

¿Es un desertor el sargento canjeado por Obama?

Washington - El Gobierno estadounidense sigue defendiendo el canje del sargento Bowe Bergdahl por cinco talibanes presos, pero el Pentágono anunció ayer que no desatenderá las acusaciones de que es un desertor, aunque se lo debe considerar inocente hasta que se demuestre lo contrario.

El presidente Barack Obama, quien se encuentra de gira por Europa, defendió desde Polonia que su Gobierno hizo "lo correcto", porque "independientemente de las circunstancias, cualesquiera que puedan llegar a ser esas circunstancias, tenemos a un soldado estadounidense de regreso".

El canje fue criticado por el Gobierno de Afganistán y por sectores políticos de Estados Unidos, incluidos miembros del Congreso, que afirman que, por ley, el Poder Ejecutivo debió notificarles el canje con al menos treinta días de anticipación.

El Gobierno explicó que "informes creíbles del riesgo de daño grave" para el sargento, cautivo en Afganistán desde junio de 2009, hicieron que se gestionara su canje por los talibanes presos en Guantánamo, sin notificarlo al Congreso.

Las circunstancias de la captura de Bergdahl por parte de un grupo afiliado a Al Qaeda también son motivo de controversia y algunos militares creen que el soldado, ascendido a sargento en ausencia, podría haber desertado después de haber expresado críticas con la guerra de Afganistán.

"Sobre las circunstancias de su captura, cuando esté en condiciones de contárnoslos, sabremos los hechos", dijo el jefe del Estado Mayor Conjunto, general David Dempsey, en un mensaje en el que aseguró que el Ejército "no apartará la vista" si hubo violación de las normas castrenses.

Bergdahl se encuentra en el hospital militar de Landstuhl (suroeste de Alemania), "en condición estable y está recibiendo tratamiento por enfermedades que requieren hospitalización", según el portavoz del Departamento de Defensa, el coronel Steve Warren.

Posteriormente será trasladado a otro centro médico en Texas (EE.UU.) para continuar con cuidados físicos y psicológicos.

Mientras tanto, crece el descontento entre los republicanos por la falta de información previa, por lo que presionan para que se celebre una audiencia abierta sobre las negociaciones para lograr el intercambio, argumentando que la convocada por el Comité de Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes para la próxima semana a puerta cerrada no es suficiente.

El Gobierno intentó durante años negociar la liberación de Bergdahl, por quien los talibanes habían pedido inicialmente un millón de dólares y la liberación de 21 presos.

Qatar accedió a recibir al menos durante un año a los cinco talibanes que, según el Gobierno estadounidense, tendrán libertad de movimiento, pero estarán bajo supervisión.

Agencia EFE

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