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Escándalo con jueza porteña
La jueza Rosa Parrilli, al ser consultada por los periodistas luego que se divulgó el video donde se ve cómo maltrata e insulta a dos agentes de tránsito. Imagen de TV.
Según trascendió, la jueza Rosa Parrilli, titular del Juzgado Contravencional Número 28 de esta Ciudad, fue multada en los últimos dos años en 21 oportunidades por «mal estacionamiento».
Además, en al menos tres oportunidades la magistrada violó el semáforo en rojo y fue detectada, mientras dos veces fue multada por hablar por celular mientras manejaba y una por girar en una dirección prohibida.
«Era bastante prepotente. Desde el principio nos trató mal. Nos decía: Apúrense, muévanse, no se qué están esperando», explicó una de las agentes que formuló la denuncia, Rocío Marlene Gómez, responsable operativa de la oficina en el momento en que llegó la jueza al lugar.
Por su parte, la propia magistrada Parrilli advirtió que no tiene que «pedir disculpas a nadie», y afirmó que sólo rendirá cuentas ante «las autoridades con algún tipo de competencia». En un caótico diálogo con la prensa, la jueza señaló: «Yo no dije nada. No sé qué dije. No puede decir nada hasta que no vea lo que se dice de mí», y enseguida agregó ante la consulta de los periodistas: «Yo no me vi en el video, porque no tengo televisión».
Es que todo el episodio fue filmado con una cámara que está ubicada en el lugar donde se produjeron los incidentes -la playa de infractores del Obelisco, en el subsuelo de 9 de Julio y Sarmiento-, y a partir de ello el caso fue denunciado por el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro.
Juicio político
Ante el hecho, el ministro pidió a la Justicia Contravencional que investigue a la jueza Parrilli y también reclamará el juicio político y la destitución ante el Consejo de la Magistratura.
De acuerdo con lo señalado, las amenazas de Parrilli son contundentes: «Señorita -dijo dirigiéndose a una de las empleadas al otro lado de la ventanilla-, venga acá, la que mando acá soy yo, no tengo que pagar, como no pago nunca en la vida».
Finalmente, la jueza decidió ir a ver a un controlador de faltas a una cuadra, en el edificio municipal de Carlos Pellegrini al 200, quien le perdonó la multa y el acarreo, de $ 190. Al volver, en el video se ve que Parrilli se pone más agresiva:
«Ganan $ 1.200 para joder a la gente. ¡Todas morochas, ni una rubia contratan!» -gritó- y le advirtió a Gómez que si cayera en su jurisdicción la metería presa ocho meses. «Te hubiera metido un cachetazo por hacerme perder el tiempo; no te das cuenta tontita que te dije que acá mando yo», agregó la jueza.
El ministro Montenegro sostuvo al respecto: «Es muy grave que una jueza, amparándose en su cargo, no haga lo que tiene que hacer un ciudadano con sus responsabilidades, y además, el funcionario público es el primero que debe hacerlo».


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