27 de octubre 2015 - 00:00

“Este año tendremos un festival macanudo”

José Antonio Martínez Suárez, presidente del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
José Antonio Martínez Suárez, presidente del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
Se había corrido el rumor: éste es su último año como presidente del Festival de Mar del Plata, ya lleva siete en el cargo y hace poco cumplió 90 de edad. Pero, más que sorprenderlo, la noticia lo divirtió. "No me voy a menos que me echen", dijo José Antonio Martínez Suárez. "Vengo de una reunión afable y cordial con Lucrecia Cardoso. Nunca pensé decirle que me iba, nunca me dijo que me fuera. Las relaciones son magníficas. El Festival va muy bien. ¿Quiere que le diga por qué va muy bien?" Dialogamos con él.

Periodista: ¿Recuerda sus primeros festivales?

José Antonio Martínez Suárez
: En los primeros me colaba. Años después, un viejo empleado me dijo "¿Usted cree que no me daba cuenta? Siempre se metía por el mismo sitio. Pero yo lo dejaba pasar, porque le veía las ganas". Ahora, cada año le llevo un regalo. Al comienzo, la Sociedad de Directores no invitaba a los directores noveles. Tampoco teníamos voto, hasta que la condujo Ernesto Arancibia y cambió las reglas. Un día me preguntaron "¿A qué director español podemos invitar?" "A Bardem, dije, el de 'Muerte de un ciclista'", y pensé "era un colado, ahora me consultan".

P.: Mucho después, usted fue asesor de Julio Márbiz.

J.A.M.S.:
Le cuento la historia completa. Una noche llama al teléfono un tipo de voz meliflua. "Le habla el doctor Epaminondas García Garrington. Entiendo que usted pertenece al ambiente de la farándula". "Está equivocado, yo soy director de cine". "Entonces pertenece al ambiente de la farándula". "Mire, cada tanto recibo alguna llamada desagradable. Esta es una de ellas", y corté. Después supe que era una broma de mis alumnos. A la mañana siguiente atiende Nené, mi señora. "Te llama Julio Márbiz". "Debe ser el mismo gracioso de anoche", pensé. Atiendo, y casi le pido que grite "¡Aquí, Cosquín!", como sello impreso que autentique quién era.

P.: Suerte que no lo hizo.

J.A.M.S.:
Era un gran tipo, pero demasiado serio. Yo le reprochaba: "¿Usted siempre tiene esa expresión adusta? ¿No se ríe nunca?" La gente lo habría apreciado más. Ese día me dijo "El doctor Menem me encargó que levantara el nivel de Radio Nacional y lo hice. Ahora se le ocurrió que puedo levantar el Instituto de Cine. Pedí a varios amigos que cada uno me hiciera una lista de personas que podrían ayudarme, y en todas esas listas estaba usted". Le dije que aceptaba ayudarlo, con las siguientes condiciones: "No quiero sueldo, ni viáticos, no soy peronista ni pienso serlo, y apenas vea algo raro me voy". Respondió: "Encantado". Y fueron cinco años encantadores. Cada vez que la secretaria me llamaba yo le decía "Espere que me pongo el traje de bombero".

P.: Cuénteme alguna de esas ocasiones.

J.A.M.S.:
Una vez me llamó desde el Festival, porque había una manifestación de gente de cine en la puerta del Incaa, reclamando un dinero prometido. "Ustedes tendrían que ir al Ministerio de Economía. Yo estaba presente cuando Márbiz le rogaba a Cavallo el dinero para pagarles. La próxima vez, acompáñenlo y van a ver". "Si es así, a usted le creemos", dijeron. Porque tengo buena fama. Ahí estaba ese muchacho excelente, Tato Miller, secretario de Sica, el sindicato de técnicos. Pocos lo saben, pero Márbiz murió muy mal económicamente.

P.: Debió afrontar varias acusaciones.

J.A.M.S.:
¿Sabe por cuál lo procesaron? Porque la marquesina del Tita Merello arriesgaba caerse y la mandó arreglar cuanto antes, sin pedir suficientes presupuestos. Héctor Olivera, yo y otras personas fuimos a declarar a su favor en Comodoro Py.

P.: Cuando él recuperó el Festival, usted fue uno de los jurados oficiales.

J.A.M.S.:
En 1998, con Abbas Kiarostami, Helma Sander-Brahms, el productor Luiz Carlos Barreto, Oscar Barney Finn, Juan José Saer y dos actrices inglesas, Shirley Ann Field y Shirley Eaton. Ah, y Maria Grazia Cuccinota, una mujer muy culta, profesora de Letras. Una noche pidió permiso para salir a fumar. Era la primera vez que yo veía algo así. Hasta ese momento la gente fumaba sin problemas.

P.: Quien tuvo problemas fue Kiarostami, porque la obra ganadora era de un discípulo suyo, ¿verdad?

J.A.M.S.:
"Las nubes y el sol naciente", de Mahmoud Kalhari, que ganó por amplia mayoría. Kiarostami estaba incómodo, preguntó si podíamos votar otra, para evitar suspicacias. Tenía razón, porque después algunos dijeron que seguramente él había presionado al resto del jurado para que ganara Kalhari. Una maldad.

P.: ¿Y cómo llegó usted a presidente del Festival?

J.A.M.S.:
Un día me llamó Jorge Alvarez. "¿Puedo pasar por su casa? Quiero pedirle algo". ¿Cómo el presidente del Incaa iba a pasar por mi casa a pedirme algo? Llegó con Bernardo Bergeret, gerente de Internacionales. Nené les preparó café. Me ofrecieron conducir el Festival. "¿A mi?¿No se habrán confundido de piso? Bueno, dejen que lo piense unos días". Nené me decía "no agarrés", pero a mi me gustaba, si lo mejor que sé es elegir películas. Días después estoy en la calle, justo pasa una manifestación gay gritando consignas, yo miraba con asombro a esos señores pintados, con plumas, y suena el celular. "¿Qué decidió?" "Tiendo a decir que si, pero no me decido". Y del otro lado, un bullicio de gente, "¡Dijo que si, dijo que si!" "No, dejen que les explique...", "¡Dijo que si, dijo que si!" "Bueno, está bien". Y así fue. Después seguí con estas dos señoras, Liliana Mazure, que hoy es diputada, y Lucrecia Cardoso. Saben que no soy peronista ni kirchnerista. Soy anarquista. Mantenemos relaciones excelentes, nunca me han hecho siquiera una sugerencia desagradable, y así seguimos. Además tengo colaboradores excelentes, como Fernando Peña, director artístico, que también está hecho de cine como yo, Ignacio Caloggio, productor general, Fernando Arca en la producción artística y programación, seis programadores profesionales (Pérez Laguna, Conde, Alderete, Flomembaum, Campos, y una chica cordobesa, Barrionuevo), y el resto del equipo, todos de una perseverancia, una dedicación y un ingenio que hay que sacarse el sombrero.

P.. ¿Qué habría que mejorar?

J.A.M.S.:
Mire, siempre debemos mejorar varias cosas, pero este año será un Festival macanudo, no por mí, sino por toda esa gente y las películas que traen. Y lo que más me gusta: las argentinas son de primera calidad. Además, la mitad de las escuelas de cine están representadas, y vienen 800 alumnos del interior.

P.: Le entusiasma la presencia de tantos estudiantes de cine.

J.A.M.S.:
Una vez acompañé a mi hermana Goldie [Silvia Legrand] a filmar unas escenas de "El juego del amor y del azar". Me ve el director, Leopoldo Torres Ríos. "¿Qué hacés, pibe?" Y mientras preparaban las luces se puso a hablar de cine conmigo. Guardo ese recuerdo de gente generosa como él. Por eso siempre trato bien a los pibes.

Entrevista de Paraná Sendrós

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