- ámbito
- Edición Impresa
Estrellas dan lustre a San Sebastián
Sigourney Weaver, entre otras figuras, se sacó selfies y firmó autógrafos a las puertas del hotel María Cristina. En la sección Nuevos Directores se vieron los largometrajes argentinos “Pinamar” y “Fin de semana”.
Weaver. La actriz de “Alien” recibirá el premio Donostia a la trayectoria.
Ayer fue un día de prueba para el cine argentino, con cuatro películas en competencia. También de logros fuera de competencia: el corto "Nueva vida", de Kiro Russo, ganador de cinco premios en la edición anterior, abrió el nuevo Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine, paralelo al festival. Y la chileno-argentina "Rara", de Pepa San Martín, que compite en Horizontes Latinos, ya ganó el premio Sebastiane Latino de la asociación de lesbianas y gays vascos Gehitu, y ahora va por el Sebastiane mayor.
En la sección Nuevos Directores (rebautizada, según moda, "Director@s"), debutaron Federico Godfrid (el de "La Tigra, Chaco") y Moroco Colman, con sendas historias de asuntos familiares: "Pinamar" (dos hermanos vuelven para darle el último adiós a la madre y a la casa) y "Fin de semana" (una madre vuelve para acompañar a su hija, con quien no se lleva bien). Películas pequeñas, intimistas, fueron bien recibidas.
Y en Cine en Construcción, los posibles inversionistas y coproductores vieron dos, precisamente "en construcción": la mendocina "La educación del rey", de Santiago Estéves, y la uruguayo-argentina "Las olas", del porteño afincando en Montevideo Adrián Biniez (el de "Gigante" y "El 5 de Talleres"). La primera se anuncia como "un relato de iniciación dentro de la clase armada de los guardias de seguridad y los ladrones". La otra promete viajes en el tiempo y los recuerdos: después del trabajo, un hombre se zambulle en el rio y asoma de nuevo niño entre sus padres. Los ganadores de esta sección se conocerán hoy, después de que hayan pasado los demás competidores. Hoy también es la prueba de fuego de Emiliano Torres y "El invierno" en la gran sala de la Sección Oficial. La suya es una obra seca, de violencia agazapada, y en ese sentido se enfrenta a varias que ya han sorprendido con violencia más fuerte: "Eidurinn" (Baltasar Kormákur, Islandia, un médico enfrenta al marido narco de su hija), "Nocturama" (Bertrand Bonello, Francia, jóvenes nihilistas cometen un atentado por placer), "Lady Macbeth" (William Oldroy, la novela de Nikolái Leskov trasladada a la Inglaterra rural de 1865), "Que Dios nos perdone" (Rodrigo Sorogoyen, España, dos policías persiguen a un asesino serial de ancianas) y, sobre todo, "Plac Zabaw" (Bartosz Kowalski, Polonia, inspirado en aquel caso de dos niños ingleses que mataron a un chiquito sólo por maldad, solo que aquí ya son dos gandules adolescentes).
Este año, la competencia oficial chorrea bastante sangre. Y las otras también. Y la informativa de más peso, que está dedicada a la violencia política. Ahí figuran "Domingo sangriento", "S21. La máquina de matar del Khmer Rojo", "Hunger", "El día que Dios se fue de viaje", "Cirkus Columbia", "The Act of Killing", "La pesadilla de Darwin", en fin.
Por suerte el festival también trae ternuras como el dibujo "Ma vie de courgette", de Claude Barras, ganador del Festival de Annecy, o "Wiener-Dog", de Todd Solonz, sobre un perro salchicha que ayuda a mejorar a las personas. O como "Jatten", del sueco Johannes Nyholm, sobre un petiso autista y deforme que añora a su madre y quiere ganar un campeonato de petanca con ayuda de un gigante bondadoso. Dato risueño: antes de la presentación oficial, el autor, el petiso deforme pero no autista, el gigante y unas suecas que ya estaban vestidas de gala sostuvieron con unos colombianos, en una plaza pública, un partido de petanca. Que es como las bochas, pero no tan grandes. A propósito de grandes, detrás de "Jatten" ya están asomando "Colossal" y "Un monstruo viene a verme". Mañana hablaremos de ellos.22


Dejá tu comentario