12 de mayo 2009 - 00:00

Estudia el kirchnerismo contraataque a oposición con impugnaciones

Los radicales Gerardo Morales y Ricardo Gil Lavedra impugnaron ayer en La Plata las candidaturas de Néstor KIrchner y Daniel Scioli. El ex presidente, mientras tanto, comenzó la campaña en Quilmes.
Los radicales Gerardo Morales y Ricardo Gil Lavedra impugnaron ayer en La Plata las candidaturas de Néstor KIrchner y Daniel Scioli. El ex presidente, mientras tanto, comenzó la campaña en Quilmes.
Con la presentación de las impugnaciones a las candidaturas de Néstor Kirchner y Daniel Scioli y, durante esta semana, las de Sergio Massa y los intendentes «testimoniales», comenzó el tramo más duro de la campaña electoral. Los radicales Gerardo Morales y Ricardo Gil Lavedra viajaron ayer a las 8 hasta La Plata para cumplir ese trámite. La Justicia le dio ahora tres días al peronismo para responderlas, por lo que el show continuará toda la semana.

Pero el episodio sirvió ya como lanzamiento de la campaña y termómetro de lo que vendrá hasta el 28 de junio. Tras salir del juzgado de Blanco, Morales se acordó también de la candidatura del jefe de Gabinete: «Es bochornoso. Massa va a tener tres cargos. Ahora, lo único que le falta es ser técnico de Tigre».

La impugnación a Massa aún no fue presentada por la UCR. Ese trámite lo harán entre hoy y mañana, junto con la presentación de las impugnaciones a las candidaturas de intendentes que se presentaron como «testimoniales». La demora se originó en que si bien la oposición le aplicará a Massa los mismos argumentos para impugnarlo que a Daniel Scioli, el escrito debe presentarse por separado. En el caso de los intendentes, el pedido se hará ante la Justicia de cada jurisdicción.

Si bien el caso más importante que se impugnó fue el de Scioli, ningún funcionario reúne hoy la cantidad de cargos que acumuló el jefe de Gabinete: sigue con su sillón de jefe de ministros, está en uso de licencia como intendente de Tigre y se presentó como candidato a diputado nacional: «Es otro papelón del kirchnerismo. No asumió ni en la intendencia de Tigre y no asumirá como diputado. No sé cuántos cargos ganará para no asumir. No le hace bien a la política este tipo de participación, que ganen y no asuman».

El justicialismo, por su parte, analizaba anoche no sólo las impugnaciones que presentó la UCR, sino también las listas opositoras para detectar algún caso allí que pudiera ser cuestionado. Hasta ahora, la única duda apareció con la quinta candidata a diputada nacional por el Acuerdo Cívico y Social en la Capital Federal, la santiagueña Marta Velarde. Ella ocupará hasta el 10 de diciembre una banca como diputada por Santiago del Estero, a la que accedió de la mano del Frente para la Victoria. Pero durante la pelea por la Resolución 125, Velarde se alejó del Gobierno, formó un monobloque propio y cerró un acuerdo con Carrió.

El problema que comenzó a plantear el kirchnerismo es saber si la santiagueña mantiene aún domicilio en su provincia, si lo fijó en la Capital o si le caben los mismos argumentos que utilizó la oposición para cuestionar la candidatura de Néstor Kirchner.

Por lo pronto, anoche el apoderado del Partido Justicialista, Jorge Landau, comenzó a analizar la presentación que hicieron Morales y Gil Lavedra en La Plata. Pero ya en un primer vistazo comenzó a denunciar que la presentación de la oposición es «inconducente». Dice el oficialismo que no se podría sustentar una impugnación a Scioli basándose en una declaración durante un programa televisivo donde habría reconocido que nunca pensó en renunciar a la gobernación.

Landau también rechazó la tacha al vicepresidente: «Néstor Kirchner dejó de ser presidente el 10 de diciembre de 2007 para comenzar a ser diputado a partir del 10 de diciembre de 2009. Vale decir que en ese período vive en la Quinta de Olivos y no desarrolla ninguna actividad oficial, excepto la de cónyuge de la Presidenta», argumentó. En realidad, el requisito de residencia siempre se exigió en el momento de presentación de la candidatura.

Sobre el caso de Scioli, Landau debió apelar a toda su creatividad para argumentar a favor de su candidatura: «En ningún lugar se exige que un ciudadano renuncie a un cargo para postularse a otro. Eso lo dijo reiteradamente la jurisprudencia.

Dejá tu comentario