Mauro Boselli felicita a la «Gata» Fernández por su gol. Los dos delanteros de Estudiantes fueron efectivos y por eso ganó con contundencia.
Estudiantes fue contundente y casi aseguró su pase a cuartos de final de la Copa Libertadores, donde le tocará enfrentarse con el ganador de Boca - Defensor Sporting, aunque para ello contó con la complicidad del árbitro brasileño Carlos Simón, que cobró un penal insólito que fingió Angeleri y en la misma jugada expulsó a Miguel Samudio, que se retiró llorando de indignación.
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El gol de la «Gata» Fernández (tiro libre de Verón y posterior pase de Leandro Benítez) cuando todavía no se había cumplido un minuto de juego le dio tranquilidad al equipo platense para manejar la pelota y buscar la oportunidad de vulnerar a Libertad.
Por el contrario, el equipo paraguayo no fue el de otras jornadas. Estuvo nervioso e impreciso, por lo que casi no creó situaciones de gol.
Estudiantes graduó el partido hasta la jugada del penal, donde Angeleri saliendo del área se cruza con Miguel Samudio (que retira la pierna para no tocarlo) y el lateral se tiró aparatosamente. La conversión de Boselli y la expulsión de Samudio definieron el partido para Estudiantes, que sin arriesgar consiguió un tercer gol (cabezazo de Boselli) y pudo lograr un par más.
Libertad terminó quebrado anímicamente y sabe que es difícil revertir en Asunción esta historia.
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