10 de junio 2011 - 00:00

Europa deja tasa fija (la subiría en julio)

El titular del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, pidió a los bancos reservar utilidades para enfrentar recapitalizaciones imprevistas.
El titular del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, pidió a los bancos reservar utilidades para enfrentar recapitalizaciones imprevistas.
Fráncfort - El Banco Central Europeo definió ayer de manera implícita una suba de tasas para julio, debido a la revisión de la estimación de crecimiento e inflación. Así, seguirán sin cambios sólo un mes más. El directorio del BCE, reunido desde el miércoles en Fráncfort, mantuvo las tasas al 1,25%, nivel fijado en abril. Pero el titular de la entidad, Jean-Claude Trichet, explicó que los últimos datos confirman «una presión de la inflación continua en alza». Agregó que se precisa una «vigilancia fuerte», por lo que «podría haber un alza» de tasas en la próxima reunión del directorio, en julio.

Si el BCE lleva la tasa de referencia al 1,50% en julio, hará más costosas las hipotecas de las familias y quizá suceda lo propio con el crédito a las empresas pequeñas y medianas.

Trichet dijo que el objetivo primario es garantizarles a los ciudadanos de la zona euro la estabilidad de precios y su poder adquisitivo. «Así lo quieren los ciudadanos del euro», expresó, en un momento de crisis de las deudas soberanas de varios países europeos, con enorme liquidez volcada al sistema bancario para afrontar la crisis griega, que podrían inflar los precios.

El PBI de los 127 países de la zona euro crecerá el 1,90% este año, frente al 1,7% estimado inicialmente y el 1,7% en 2012, respecto del 1,8% precedente. En tanto, la estimación de la inflación sobre 2011 -impulsada por los precios del petróleo y de las materias primas- subió al 2,6%, alejándose del 2% fijado por el estatuto del Banco Central Europeo. Hace tres meses, los economistas pensaban en un 2,3%.

No obstante, y para no afectar a los bancos con el empeoramiento de la crisis en Grecia, el BCE decidió mantener las condiciones actuales de liquidez. Así, las licitaciones a una semana y a uno y tres meses seguirán sin límites, a tasa fija, al menos hasta el otoño boreal próximo.

A cambio, Trichet les pidió a los bancos europeos reservar utilidades para reforzar el patrimonio o enfrentar recapitalizaciones imprevistas. Además, el BCE advirtió a los Gobiernos que muchos países precisarán maniobras correctivas.

En cuanto a Grecia, «si algo sucediera», el BCE no tiene intención de cambiar sus reglas sobre colaterales (garantías): una decisión que podría privar de fondos a muchos bancos en caso de un default griego, y que aparece como una advertencia del BCE a Bruselas.

Se habla de una reestructuración liviana, pero Trichet fija la postura del BCE: «Sería un error enorme tomar una decisión que desate un evento crediticio», o sea, para los analistas, un default.

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