Un hombre ya grande, relojero, con algún achaque de futuro agravamiento, en otras épocas pudo salvar al bebé de sus vecinos en medio de las balas, pero luego no pudo salvar del naufragio a su propia familia. Su hija se fue, hecha una desconocida. Ahora, en un juzgado, le entregan a su nieta, otra desconocida, ladrona y amiga de las malas compañías. Para colmo, su mejor amigo, o acaso el único que tiene, se le va antes de tiempo.
Al amigo alcanzamos a conocerlo. Sesentón de tanguerías, de peluquín, enloquecido por una cantante japonesa a la que no puede acercarse porque siempre la acompaña un chino grandote. El tipo se identifica con una historia oriental: la del astrónomo y la princesa que huyen perseguidos por los hombres del emperador, una historia de final triste, donde intervienen en su auxilio un barco, un amigo, y el conocimiento de las mareas y las estrellas. El se está construyendo un barco.
Esos personajes, y otros de la calle, la comisaría, la familia del tipo de peluquín, la vecina chusma y el chico que fue salvado y ahora es un hombre que viene a cerrar su casa, componen la trama. Esos personajes, y el barco, que no sabemos cómo lo han llevado hasta la terraza del P.H. y cómo lo sacarán por el pasillo. En el fondo, se trata de una fábula, casi tan triste como el cuento del astrónomo enamorado. Y en esa fábula el barco va a salir, rumbo a esa mar famosa y temida que nadie nombra, adonde van los ríos caudales, los otros medianos e más chicos, como decía el poeta.
También pasan otras cosas, por supuesto, y acaso pudieron alcanzar mayor poesía, pero ésa es la parte que podemos contar. De una película que casi no pudimos ver. Rodada en 2010, diversos vaivenes de postproducción fueron postergando su acabado. Entretanto la guionista, Alejandra Marino, se hizo directora y ya estrenó tres largometrajes. Y algunos que aparecen como figurantes ya están haciendo carrera. Es ésta la única película que protagonizó hasta ahora Jorge Rivera López, y fue una de las dos últimas donde actúa Ulises Dumont (la otra fue "El grito en la sangre", cuyo estreno también demorado recién tendrá lugar en el próximo abril). Como bonus a tener en cuenta, Miki Kawashima entona un tango en japonés: "El día que me quieras", nada menos. Desde Ranko Fujisawa que no se escuchaba algo tan lindo.
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