14 de junio 2013 - 00:00

“Faltan incentivos para garantizar la propiedad”

Según el profesional invitado por el IAE, la Argentina debe alejarse de las instituciones “extractivas”. Éstas son las  que “no favorecen las inversiones ni brindan incentivos ni innovación”.
Según el profesional invitado por el IAE, la Argentina debe alejarse de las instituciones “extractivas”. Éstas son las que “no favorecen las inversiones ni brindan incentivos ni innovación”.
"Algunos países como la Argentina continúan basándose en instituciones extractivas por muchos años, no como muchos desearían", sostuvo Daron Acemoglu, economista doctorado en la prestigiosa London School of Economics y profesor en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), que vino a la Argentina invitado por el IAE Business School de la Universidad Austral.

Ante un auditorio de más de 150 personas, entre los que se encontraban Paolo Rocca, Eduardo Elsztain, Jaime Campos, Enrique Mantilla, Beatriz Nofal, Eduardo Amadeo, Hernán Lacunza y los anfitriones, Juan José Llach y Eduardo Fracchia, Acemoglu diferenció a las instituciones económicas inclusivas (que generan crecimiento sostenible de largo plazo, aseguró) y las extractivas, que son, entre otras caracterizaciones, las que no brindan incentivos, no garantizan los derechos de propiedad y no dan un campo de juego equilibrado. Esta distinción es la piedra basal de su popular libro "¿Por qué fracasan las naciones?", en coautoría con James Robinson.

A continuación, los principales puntos de la exposición de ayer, en el Hotel Sheraton de Retiro:

A lo largo del tiempo, los economistas se preguntaron por qué algunos países son pobres y otros prósperos. Ya Adam Smith, con "La Riqueza de las Naciones", se lo preguntaba. Pero hoy se agudizó el problema y la brecha llega a 44 entre estos dos grupos. Las teorías económicas no son enteramente satisfactorias. Algunos destacan a la geografía, la cultura o el liderazgo, pero ninguna de éstas son determinantes en el desarrollo económico sostenido.

La diferenciación principal es entre instituciones económicas inclusivas y las extractivas. Las primeras brindan incentivos para innovar, oportunidades por igual para todos en tanto a la educación y a una justicia no sesgada, y aseguran los derechos de propiedad. Las sociedades en las que pocos tienen acceso a la educación y a la justicia nunca serán innovadoras.

Las instituciones extractivas son el extremo contrario: no brindan incentivos, no están garantizados los derechos de propiedad y no dan un campo de juego equilibrado. Son las que extraen beneficios del suelo y donde algunos se benefician a costa de otros. Nunca van a generar un crecimiento porque no generan innovación. Las naciones fracasan porque carecen de instituciones económicas inclusivas.

No existen por casualidad las instituciones extractivas: son elegidas porque aportan beneficios. Los líderes que las eligen tienen mucho poder; lo hacen para su provecho.

En el centro de la teoría está la relación simbiótica entre instituciones económicas y las políticas. Estas últimas respaldan las primeras.

Si bien hoy las instituciones extractivas no son como hace años, con la esclavitud por ejemplo, siguen existiendo. El mundo no es blanco o negro. Varios países, como Estados Unidos, la Argentina y Corea, por citar algunos, tienen distintas combinaciones de instituciones inclusivas y extractivas.

El crecimiento extractivo más bien genera complacencia porque se puede establecer sin cambios. Las modificaciones institucionales son necesarias pero dolorosas.

Dejá tu comentario