18 de marzo 2015 - 00:00

Familiares recordaron el atentado a la embajada

Cristina de Kirchner recibió anoche en la Casa de Gobierno a familiares de víctimas del atentado a la Embajada de Israel, del cual se cumplieron ayer 23 años.
Cristina de Kirchner recibió anoche en la Casa de Gobierno a familiares de víctimas del atentado a la Embajada de Israel, del cual se cumplieron ayer 23 años.
 Sobrevivientes y familiares de las víctimas del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires reclamaron ayer el esclarecimiento de ese hecho terrorista, del cual se cumplieron ayer 23 años. Carlos Susevich, de 91 años, recordó a su hija Graciela, fallecida en el atentado: "Soy el familiar más viejo, y mi hija dejó a mis tres nietos, a los que criamos en el camino de la Justicia para que pudieran crecer sin odio ni sed de venganza".

La Embajada del Estado de Israel en Buenos Aires fue volada en 1992 por un atentado terrorista que dejó un saldo de 29 muertos y 242 heridos, y 23 años después la investigación la Corte Suprema de Justicia afirmó que había sido cometido por la Hizbulá. Falta aún determinar los autores materiales e intelectuales del hecho, aunque el exembajador de Israel en la Argentina Itzak Avirán afirmó que el Gobierno de su país lo había hecho y había ejecutado a los responsables. El Gobierno israelí no ha desmentido esa información del exembajador.

En un acto que se hizo en el predio que ocupara la sede de esa delegación extranjera en esta Ciudad, Susevich se quejó de la postergación del acto oficial, que se hará mañana en razón de haberse hecho ayer en Israel las elecciones parlamentarias.

Lea Kovensky
, sobreviviente del atentado, consideró: "Todos los 17 de marzo son especiales en mi vida porque me reúno con gente con la que construimos una parte indisoluble de la historia de nuestras vidas".

Kovensky
se expresó "feliz de estar con vida y de poder dar testimonio por los que ya no están, por poder ser la voz de todos ellos".

Jorge Cohen,
quien fue jefe de Prensa de la delegación diplomática al momento del atentado, fue el único orador del acto y habló de "impunidad", "dolor" y "justicia".

Este sobreviviente recordó que salió como pudo de lo que quedaba del edificio y los escombros "convertido en un fantasma cubierto de tierra y sangre".

"¿Cuánto queda de ese tipo tambaleante, sin saber lo que había sucedido y sin sospechar que 23 años después no habría ni siquiera acusados, ni sospechosos, ni encarcelados?"
, se preguntó ante los concurrentes.

"¿Qué palabra alude a lo que nos sucedió el 17 de marzo?... Impunidad es lo primero que se me ocurre... también aparece la pala-

bra dolor. El dolor fue y es, está ahí, es una marca"
, continuó.

Y concluyó que la impunidad también es una marca que con el dolor se modelaron juntos "como una sola roca, como un monstruo, como un viento de fuego sobre los ojos de un niño".

Cohen
afirmó, luego, que decidió "que era tiempo de dar el paso de dejar de ser víctima para ser un testigo" y agregó: "Entendí que es uno quien tiene que dar testimonio para mantener viva la memoria porque los muertos no pueden".

Gracias a su cambio de actitud, Cohen destacó que pudo "caminar, salir de la trampa", a lo que confesó: "No enfrenté a la bomba, era inútil".

En esa línea, sostuvo: "Me hice cargo de lo que pasó, lo acepté y lo sumé a mi carga".

Para Cohen, caminar significó "mirar hacia adelante con la actitud del montañista, que camina cuatro pasos hacia arriba y mira hacia abajo para mantener la referencia".

Luego dejó claro que familiares y sobrevivientes aún esperan "saber quiénes fueron los responsables materiales y políticos, quiénes fueron los que decidieron hacer estallar" la sede de la Embajada de Israel en Buenos Aires.

Recordó con anécdotas emotivas a algunos de sus compañeros fallecidos, sobre los que remarcó que llevaban "vidas comunes, simples, muy valiosas e irrepetibles", y destacó el fuerte e interminable abrazo con su padre.

Detrás de Cohen destacaba una de las placas en homenaje y recordación del atentado de aquel 17 de marzo de 1992 que hacía alusión al versículo 85:12 del libro de los Salmos que dice: "De la tierra brota la verdad, y del cielo asoma la Justicia", al que muchos de los presentes se acercaban al concluir el acto recordatorio.

Las autoridades de la Embajada de Israel realizarán su acto mañana en el mismo sitio, Arroyo y Suipacha, el jueves a las 14.50. El acto comenzará con el sonido de la sirena a la hora exacta en que ocurrió el atentado hace ya 23 años. Luego se colocarán ofrendas florales y hablarán Jorge Cohen, en representación de los familiares de las víctimas y sobrevivientes (repetirá el discurso de ayer); Yair Shamir, ministro de Agricultura y Desarrollo Rural del Estado de Israel; y la embajadora en la Argentina, Dorit Shavit.

También se anticipó que estarán presentes autoridades del Gobierno nacional y de la Ciudad de Buenos Aires, así como miembros del Poder Legislativo y Judicial, diputados de países de la región y funcionarios de la Cancillería israelí.

En la tarde de ayer Cristina de Kichner recibió en su despacho de la casa de Gobierno a familiares de víctimas del atentado.