31 de mayo 2013 - 09:39

FÁTIMA FLÓREZ: “Vinieron a verme de La Cámpora”

Fátima Flórez recibe a Viernes en su camarín, rodeada de luces, vestidos, máscaras y maquillaje. Es su primera temporada en un teatro de Corrientes con espectáculo propio, y falta menos de una hora para que comience el show. En una conversación relajada, nunca deja de sonreír y se le ilumina aún más la cara cuando relata cada detalle de su imitación a Cristina de Kirchner.

FÁTIMA FLÓREZ: “Vinieron a verme de La Cámpora”
Viernes: ¿Le debe a la imitación a Cristina de Kirchner el comienzo de su éxito?

Fátima Flórez:
Totalmente, me dio mucha popularidad y la oportunidad para que la gente me conozca a través de ese personaje. Si bien yo venía trabajando en el programa de Marcelo Tinelli con otros personajes, lo de la Presidenta fue un antes y un después en mi carrera. No deja de sorprenderme.

V.: ¿Cuáles son las razones?

F. F.:
Es una suma de factores. Primero, al ser la Presidenta, ya te da como un "piné" alto. Estás imitando a la persona más importante y más poderosa del país, y segundo, le imprimí mi estilo. Pienso que si lo hiciera mal, me hubiesen castigado enseguida y hubiese terminado el personaje. Lo fui perfeccionando, la vengo viendo hace muchísimo tiempo: los gestos, las inflexiones en la voz son muy importantes. Es un personaje que te da también para lucirte, tiene muchos matices, que para un actor es muy enriquecedor.

V.: ¿Cómo fue ese proceso?

F. F.:
La verdad que fue uno de los personajes más difíciles por el tipo del color de voz, que está muy alejado del mío. Cuando habla en sus discursos también, eso lo tuve que estudiar mucho, y al mismo tiempo se contrasta consigo misma cuando habla más normalmente. La grabé en cada unas de sus exposiciones, la observé muchas horas, y la escuché muy detenidamente para captarle bien el alma, la personalidad.

V.: ¿Usted propuso llevar a cabo la imitación en el programa?

F. F.:
Cuando me llaman para el programa de Jorge Lanata, primero me proponen otro personaje, el de la enfermera. Yo sentía que era muy pequeño, y además me gustan los desafíos. Y como tengo bastantes personajes en carpeta y ellos lo sabían, me dijeron: "Bueno, más adelante queremos que hagas la Presidenta". Y les dije que lo iba a pensar. Ya la tenía incorporada, de hecho la había hecho en una temporada de teatro de revista con Moria Casán. Pero era un desafío hacerlo en un programa político que estaba por empezar, que no se sabía cómo iba a ser. Lo pensé un mes, y finalmente me decidí por un sí, porque estaba muy segura con mi imitación. Pienso que no me equivoqué.

V.: ¿Intervienen terceros en el guión?

F. F.:
En lo que se refiere al programa de Lanata, hay tres guionistas que se encargan de los guiones de todos los humoristas. Pero siempre aclaro que, si hay algo que no me gusta mucho, que no me siento muy cómoda, lo consulto con la producción y ellos hasta ahora siempre me dieron la libertad de poder modificar algunos puntos. O algún sentido que ellos le quieran dar que a mí no me cierre, puedo no hacerlo, siempre y cuando consulte.

V.: ¿Por ejemplo?

F. F.:
A mí no me gusta hacer humor o reírme de enfermedades, de hecho, cuando ella se enfermó, yo dejé de hacer el personaje. Tampoco con personas fallecidas. Soy muy respetuosa independientemente de que haga reír. Hace poco que vinieron al teatro dirigentes de La Cámpora a verme, me esperaron a la salida, me dijeron: "somos de La Cámpora", y yo dije: "uy, ¿ahora qué pasará?". Me dijeron que les había encantado la obra, que les parecía también muy respetuosa la imitación. Creo que es eso, el que sabe ver más allá se da cuenta de que yo no me pongo ni de un lado ni del otro, simplemente soy una actriz que hago un personaje, yo no estoy politizando nada, nunca me interesó. Hago un personaje que está en un programa político donde se habla de política, pero nada más. Yo nunca milité.

V.: ¿Recibió algún llamado o comentario por parte de algún colaborador haciéndole saber que le parece la imitación a la Presidenta?

F. F.:
Nunca recibí ningún llamado, no debe molestar tanto; si no, ya me lo hubiesen dicho.

V.: ¿Cómo se siente en un programa que genera tanta polémica?

F. F:
Nunca se ha visto un programa político con tanto rating, con tanta repercusión. De todos modos, yo trato de mantenerme un poco al margen de eso, en mi isla, que es la del humor, donde entra Cristina, donde me esperan los nenes chiquitos: cada vez son más las madres que me dicen "mis hijos no se van a dormir si no ven a Cristina". Después, lo político corre por parte de Jorge y de los otros periodistas, lo mío es la parte de humor para ablandar un poco a tanto informe periodístico duro.

V.: ¿Nota algún cambio en el estilo de la Presidenta?

F. F.:
Ahora la siento más calma. Más conciliadora, menos gritona. Antes hablaba de manera muy rígida, hoy su discurso está más tranquilo.

V.: ¿Qué diferencias encuentra con la imitación de Martín Bossi?

F. F.:
Que soy mujer es la diferencia fundamental, una mujer siempre va a estar más cerca de otra mujer que un hombre, pero yo reconozco que él la hace excelente, y lo aplaudo. Yo hago otra Cristina totalmente diferente. Está bueno porque cada uno le pone su sello.

V.: ¿Cómo es su rutina para convivir con personaje?

F. F.:
Tengo que estar muy al tanto de todo, para nutrirte y para sentirte verdaderamente Cristina a la hora de subir al escenario, tengo que estar al día con todo: leer diarios, los noticieros, los discursos. Yo soy la sombra de Cristina.

V.: ¿A qué otros detalles le presta atención?

F. F.:
Ahora tiene el cabello un poquito más rojizo, entonces es cuando pido que cambien mis pelucas, hay que estar pendiente de todo: si cambia el maquillaje, que no falte un collar de perlas, obviamente el color negro para vestirse. Incluso la gente me para y me sugiere detalles. Ella no usa colores fuertes en sus uñas apenas un color muy claro. Y por eso deje de pintarme de colorado.

V.: ¿En qué se encuentra parecida?

F. F.:
Que somos mujeres que triunfamos en un ambiente que no es de mujeres; la política y el humor son mundos masculinos. En la tenacidad, en la perseverancia, en querer llegar a un lugar que por ahí para las mujeres es más difícil, lograrlo a pesar de los obstáculos.

V.: ¿Siente alguna incomodidad en este momento del país, que se ve tan polarizado, haciendo la imitación?

F. F.:
Es un momento difícil porque estamos próximos a elecciones, entonces te pueden tildar: "ah, por tu culpa, vos querés marcar una tendencia o para un lado o para el otro", y yo simplemente hago humor. No puedo marcar ninguna tendencia. Pienso que los humoristas lo único que podemos llegar es a favorecer, como pasó en Gran Cuñado con De Narváez, que salió ganando con la imitación que realizó Roberto Peña en el programa de Tinelli.

V.: Usted hace show privados y también lo hace en reuniones de empresarios. ¿Le piden que imite a la Presidenta?

F. F.:
Sí, totalmente. Hubo fiestas donde me dijeron: "no, acá no hagas a Cristina"



Yo les dije: "mirá que me la van a pedir, yo no la hago pero me la van a pedir". Dicho y hecho, no la hice y la gente empieza: "¡Cristina, Cristina!".





BIO



Olivos, 3 de febrero



Estudios:
Escuelas Bernardo de Monteagudo (primario) y Vicente López y Planes (secundario), en Olivos. Danza, teatro y canto con diferentes profesores.



Leyendo: la Biblia.



Primera imitación: a una profesora de matemática; la primera famosa, Xuxa.



Cantidad de personajes: hasta ahora, 60.





@andretaboada

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